martes, 28 de mayo de 2013

Manuel Beltrán: docencia y pintura


¿Huelva o Granada?
Evidentemente, Granada, pese a que mi ciudad natal sea Huelva.
Llevo muchos años aquí y he cogido mucho cariño a esta tierra.
-¿Qué experiencia en la infancia ha marcado  su vida en el terreno de la pintura?
No hay ninguna experiencia que me haya motivado a seguir pintando; todo niño, en su infancia ha pintado. >La diferencia entre ellos y mi persona es que seguí haciéndolo sin que nadie me obligara.
-¿Cuándo se empezó a interesar por el arte?
Desde pequeño ya tenía muy claro que me gustaba pintar. En mi tiempo libre me gustaba hacerlo; prefería unas acuarelas a cualquier otra cosa; de hecho, hacíamos nuestros propios pinceles con el canutillo metálico de los bolígrafos de antes y con pelo de nuestra propia  cabeza. Un amigo mío utilizaba los de su gato (el pobre animal parecía estar moribundo con tan poco pelo).
-Defina usted arte, y concretamente pintura.
El arte, a mi modo de ver, es todo aquello que produce una emoción, lo que llama la atención, lo que sobrecoge y eleva del mundo terrenal. Hay veces que empiezo a pintar con dolor de cabeza, pero cuando pintas, el dolor desaparece; estoy tan sumido en lo que hago que el resto del mundo se evapora. El arte es una especie de terapia que nos separa de todo lo malo.
El ser humano debería ejercitar más el arte, cualquier arte.
-¿Qué autores y qué obras ha influido en usted?
Pues sobre todo, los grandes artistas del impresionismo, Sorolla, Aureliano de Berruete, El Greco, Morcillo, Monet...
El primer viaje que hice por mi cuenta fue para ver obras de todos estos artistas.
-La creación artística: ¿técnica o inspiración?
Las dos cosas son inseparables. Uno puede estar inspirado pero si  no tiene la técnica para poder representar lo que está pensando sigue sin haber cuadro y viceversa. Y aun teniendo las dos cosas, el cuadro que haces no te gusta; de hecho, de diez cuadros que hago tal vez sólo me gusta uno. Hay que castigar a los cuadros, ser duros con ellos, porque siempre son mejorables. Aunque uno crea que son perfectos en el momento, no es cierto: es la enorme concentración la que no deja ver más allá de las narices. Si pintas, cuando se termina la obra, se deja contra la pared, olvidándose de ella, y cuando pasado el tiempo, vuelves a verlo, los errores te saltan a la cara.
-¿Qué estilo y técnica utiliza en sus lienzos?
Óleo, acrílicos y mucho, mucho pastel. Y en vez de utilizar lienzos uso cartones de cereales, ja ja ja.
-¿Cómo compagina la pintura y la enseñanza?
Sin ningún tipo de problema. Siempre sobra tiempo si se sabe organizar.
-¿Qué le aconsejaría a todo aquel que quiera dedicar su vida a la pintura?
Que empiece a trabajar y que  utilice lo más barato del mercado o que se haga sus propios materiales, como yo, que hago los lienzos con telas de los sacos y claras de huevos.
-¿Cuál considera su mejor obra?
Un nocturno de los jardines del Partal. Porque quise saber como de bueno era considerado y lo apunté a dos concursos en Huelva y Granada, y en ambos ganó un premio.
-¿Qué cuadro le hubiera gustado pintar?
Cualquiera que fuese inspirador y bello, como por ejemplo La Carrera del Darro.
-¿Qué proyectos pictóricos tiene en mente para el futuro?
Continuar pintando y evolucionando en ello, pero no copiando la realidad, eso no tiene mérito,  porque el arte surge de la representación subjetiva, de como conseguimos transmitir lo que vemos y sentimos a través de ese cuadro.
Un  escritor.
Miguel Delibes
-¿Qué es lo que más aprecia en su vida?
La familia
-¿Cómo ha sido la evolución de La Zubia a lo largo de todos los años que lleva viviendo usted aquí? ¿Hacia dónde cree que va?
Pues la verdad es que ha sido demasiado rápida, más de lo que debería ser, y se han perdido demasiadas cosas, hemos perdido un precioso barranco, hemos perdido la encina más antigua...
Creo que va camino de ser absorbida por la gran ciudad.

Elena Bertos, Paco Rivas 3ºB




 


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