jueves, 31 de enero de 2013

Capítulo 6: Asdelt








Por Antonio Gutiérrez



Al día siguiente, Heldet se fue a dar un pequeño paseo por las parte exterior de Liuhome. El médico le dijo que ya estaba suficientemente bien, aunque la herida de la cola aún no había cicatrizado.
Como el pensaba, matar un dragón sin armas era una hazaña que les gustaba a los niños. Pero cuando vio a unos cachorros y se acercó a ellos, estos se emocionaron más de lo que el pensaba.
-¡Es Heldet!
Y corrieron hacia él. Heldet se escapó por poco de los niños, así que prefirió ver primero a los trasgos, por lo que se fue al lugar donde estos habían instalado su campamento. Antes de llegar, vió a Krou levantado en una plataforma de madera que iba pregonando objetos de compra y su precio a un grupo de leonas. Aunque no eran precisamente objetos normales para mujer.
-¡ Admiren este potente fusil de asalto!¡ Puede disparar ráfagas de hasta 5 balas por segundo!¡ O esta ametralladora pesada !¡ Su munición de calibre .50 puede destrozar un edificio en cuestión de minutos! Estas armas tienen el asequible precio de mil cuatrocientos créditos. Al fin y al cabo, son de forja goblin, y solo la superan la enana y la orca.
Las leonas, enfadadas, le dijeron que dejase de vender cosas inútiles y que hiciera como los demás trasgos. Algunos trasgos que estaban cerca tambien estaban un poco enfadados, pues Krou era el único nruska de la caravana que vendía armas; aunque él era el líder(Srou solo era el lider de escolta y profesor temporal en Liuhome, no quería tener nada que ver con lo que su hermano mayor hacia).
-¡Me da igual lo que me digáis, esta caravana la dirijo yo y yo vendo lo que quiera!¿ Os queda claro?-Cuando lo dijo, Heldet observó que bajo los pliegues de su ropa se adivinaba la forma de una enorme arma de fuego. Las leonas, hartas del carácter del nruska, se fueron.
Heldet iba a acercarse a Krou para preguntarle que era un goblin cuando, de repente, un sonido atronador rasgó el aire. Krou se cayó del susto, y cuando quiso levantarse, aparecieron unos niños (tres cachorros y cuatro trasgos) gritando y chillando:
-¡ Demonio!
-¡ El dragón es un zombi!
Krou ( y sin que él lo supiera Heldet) se dirigió hacia el lugar de donde venían los niños, donde se suponía que el dragón estaba muerto, y lo que vio le dejó sin habla.
El dragón, el cuál debería estar muerto, estaba en ese mismo momento alzando el vuelo, y sin ningún rasguño. Krou sacó el arma que escondía bajo la túnica y Heldet vio que era una escopeta. Pero cuando Krou se dispuso a disparar, ya era demasiado tarde; el dragón, de una manera misteriosa, ya solo era una silueta lejana en el horizonte.
Lanzado una maldición, Krou se puso a correr para avisar a Shelder. Mientras, Heldet se estaba preguntando como el dragón podía estar vivo si le había mordido en el corazón, a menos que...






Mientras tanto, el dragón estaba preocupado. No porque pudiesen perseguirlo (a donde iba, salvo él, nadie podía llegar, solo salir), sino por lo que no había hecho: matar a Heldet; el Amo ya se lo había advertido. Pero al menos cumpliría la otra misión.
Cuando pensaba esto, ya estaba sobrevolando el estrecho de Gibraltar, el muro natural que separaba la “civilizada” África de la salvaje Europa, poblada por animales salvajes, bárbaros y unas pocas ciudades aisladas. Cuando estaba sobrevolando la Meseta Ibérica, el lugar donde debía estar, lo vió. Ahí estaba la aldea de esos malditos lobos. Veía a los lobeznos jugando, a los adultos preparandose para cazar (no hacían distinciones entre hombres y mujeres) y, en el centro de la aldea, cerca de la estatua de un humano barbudo, a un viejo lobo que hacía movimientos extraños. La bestia, de repente, se enfureció; deseaba incendiar la aldea, destrozar las cabañas, devorar a sus habitantes, aniquilar todo lo que había. Pero debía contenerse. No éra él el que tenía que destruir a esos hombres-lobo.
De repente, oyó unos cuernos y, a juzgar por el tono, eran cuernos de guerra. Y entonces, de las profundidades del bosque, salió una marea de color verde. Las criaturas eran algo bajas para ser trolls, y un poco altas para ser trasgos. Con una sonrisa de suficiencia, el dragón bajó a los lindes del bosque y se escondió con un hechizo de camuflaje, y solo tuvo que disfrutar de la masacre.
Los atacantes tenían la piel de color verde, marrón o gris, medían casi dos metros y medio, tenían dientes inferiores sobresalientes y llevaban hachas, espadas, lanzas y arcos como armas. Eran orcos y, a juzgar por el emblema que muchos tenían tatuado en la piel, un lobo negro rampante, debían pertenecer a alguna tribu germánica del norte. Cuando alcanzaron a los hombres-lobo, los atacaron sin diferenciar entre hombre, mujer, niño o anciano. Parecían poseídos por una ira sin fin. Sin embargo, los lobos se defendieron fuertemente, manteniendolos a raya hasta que, al fin, consiguieron expulsarlos de la aldea. Pero a costa de la muerte de un gran número de fenrusnes. Aunque claro, los orcos no tuvieron piedad con los hombres-lobo porque estos tampoco habían tenido piedad con la aldea orca.
Justo cuando el dragón iba a alzar el vuelo, el anciano que había visto desde arriba le miró, directamente a los ojos, llenos de dolor y...¿paciencia?
Ese lobo le estaba dando mala espina, y no solo por el hecho de que sabía donde estaba incluso camuflado, sino porque, si estaba esperando algo, ese algo tendría que ser perjudicial para el Amo a la fuerza.
Al final, el dragón decidió que algún día volvería para matarlo, no fuera que le diese problemas.
Días después de llegar a la Península, voló hacia el oeste hasta que, exhausto consiguió llegar a Norteamérica; antes, decenas de miles de años atrás, era llamada el País de las Ilusiones, pero ahora no era más que un continente radioactivo, donde se vivia principalmente en las zonas costeras, pues se construyeron muy pocas centrales nucleares en ellas.
Cuando quiso darse cuenta, una niebla, verde como el veneno, rodeó a la bestia, pero esta no se asustó; era el procedimiento habitual para evitar que entrasen los intrusos: si entraba alguien sin permiso, la radiación lo desintegraba. Pero si era alguien conocido, simplemente era una bruma de color verde, aunque bastante espesa.
Entonces, de la nada, apareció una fortaleza de un estilo extraño. Hubiera parecido normal si no estuviera rodeada por una horda de cadáveres vivos, tanto humanos como de otros seres. El dragón aterrizó en la entrada, pero los no muertos no le atacaron; en realidad, le abrieron la puerta como si fuera el señor del lugar. Pero no lo era. Al menos, él.
Cuando entró a la sala principal, una sala de unos treinta metros y muy sobria, que solo tenía tápices que representaban a criaturas de pesadilla y un enorme ventanal. Vio que, delante del ventanal, había una figura que tenía alas y paracía emanar un aura negra. Era otro dragón, pero este estaba levantado sobre sus patas traseras, era más pequeño, llevaba una capa de cuero y tenía una espada al cinto. Pero lo único que tenía esta criatura que lo convirtiese en hombre-dragón era el aspecto. Los dos dragones tenían exactamente los mismos ojos.
Entonces, una voz, tranquila pero que tenía un matiz de rabia, habló.
-Me has vuelto a fallar, Asdelt.
Entonces, el dragón que acababa de llegar llevó a cabo una increíble metamorfosis: sus alas se acortaron, su cara se acortó, su mandíbula inferior se pronunció y las escamas se cambiaron por piel marrón. Donde hace pocos instantes había un dragón, ahora había un troll. Estaba vestido con una armadura de acero que solo le dejaba libre la cabeza y el cuello. A un costado colgaba una espada enorme, y al otro pendía una metralleta del tamaño de una ametralladora. Aunque fisicamente impresionaba más que el dragón, el troll sabía que que Zexel era infinitamente más poderoso que él. Pues un troll normal no se habría puesto de rodillas ante un dragón.
- Asdelt, te dejé bastante claro que debías matar a ese cachorro.
-Pero señor...
-¡NADA DE PEROS!-rugió Zexel y, al hacerlo, sus ojor carmesí brillaron intensamente y los no muertos de fuera lanzaron gemidos de ira.-¡SOLO TENÍAS QUE MATAR A UN NIÑO! ¡UN SIMPLE NIÑO! ¡Y EN VEZ DE ESO TE DEJAS MATAR!
-Señor, iba a decirle que conseguí que los lobos y los orcos se atacasen.
Al oír esto, Zexel se tranquilizó un tanto. Pero seguía enfadado. Aunque Asdelt había conseguido, antes de irse a África, revivir unos fenrusnes muertos para que atacasen la aldea orca y prender la llama de la discordia, no había podido matar a Heldet.
-Será mejor para todos que me expliques por que no pudiste matar a ese niño, antes de que la niebla te vaporize.
Entonces Asdelt empezó a contarle lo que pasó: el ataque, la espera en el mas allá, la huida, la batalla en la Península... Cuando terminó de hablar, Zexel se quedó pensativo un momento y habló.
- Asdelt, creo que me he pasado gritándote, pero tu numerito con los iberos puede sernos muy útil en el futuro. Sin embargo, teniendo en cuento que no pudiste matar a ese Descendiente, y que has muerto por segunda vez, he llegado a una conclusión.
-¿ Señor?
-Ya no volverás a “hacer trabajos” hasta nuevo aviso. No puedo arriesgarme que relacionen las cosas que suceden en el mundo con tu desaparición.
-Dudo que sepan que he desaparecido. Incluso podrían no saber...
-...que hay una posibilidad, pequeña pero posible, de que eres el komodo que atacó Liuhome?- terminó Zexel por Asdelt. El troll asintió- No me hagas reir, Asdelt. Casi nadie sabe que eres un transformista.
-¿Casi nadie, señor?¿Quién o quienes lo saben?
-No es de tu incumbencia. Además, sería más correcto quién o quienes lo sabían.
Entonces Asdelt se dio cuenta de que la única persona que lo sabía era...
-¡Shiraa!- aulló un horrorizado Asdelt. Shiraa era su esposa, y una de las pocas persona de Tiras, la ciudad de Asdelt, que no era un troll. Era una krulsbane, una mujer-hiena. No solo eso, también era una gornok, una raza mestiza de hienas que eran de ascendencia orca, por lo que era una raza violenta, bárbara e, incluso según unos rumores, caníbal. Sin embargo, lo que realmente los diferenciaba de las otras hienas era su físico: eran grandes, caminaban encorvados y eran considerados “feos” por las otras razas (y eso que ellos consideraban cobardes a los demás, excepto a los leones, los orcos y los trasgos). Sin embargo, Shiraa era diferente de cualquier gornok. Drásticamente diferente, para ser exactos: era muy inteligente (más, incluso, que un troll), algo menuda y, tanto para las hienas (todas) como para Asdelt (y los trolls), hermosa. Asdelt la amaba no por su belleza, sino porque trataba de ayudar a todo aquel que necesitase ayuda (incluso a otros gornok). Cuando Asdelt atacó a los trasgos años atrás, Shiraa se enojó por el comportamiento de su marido, y lloró mucho cuando supo de la muerte de Leónidas. El porque no había dejado a Asdelt, no se sabía


Pero el hecho de que su esposa estuviera en peligro de muerte por parte de Zexel asustó a Asdelt primero, y en un instante lo enfureció. Rugiendo de ira, adoptó su forma de komodo rápidamente y salto sobre Zexel. Pero Zexel era poderoso, mucho. Si no, no hubiera podido parar en medio del aire (y después aplastar contra un muro) con una mano invisible a una bestia del tamaño que un elefante adulto. Cuando Zexel se acercó lentamente al monstruo, este volvió a ser Asdelt. Su ira fue sustituida inmediatamente por el terror. Los ojos de Zexel relucián como dos brasas, y fuera de la fortaleza, los muertos volvían a gritar, pero esta vez sin parar.
-Asdelt.-decía Zexel-. Debería matarte por atreverte a atacar a tu Amo.-Cuando dijo eso, la radiación de fuera entró en forma de niebla verde-. Sufre.
Entonces la temperatura subió cincuenta grados de golpe, arrugando instantáneamente la piel de Asdelt. Pero este no gritó. Zexel, con una mueca que combinaba furia y admiración, le gritó:
-Resistes bien, ¿eh? ¡PUES ESTO NO ES NADA!
En el momento en que aumentó la temperatura, la bruma verde ya llenaba toda la estancia. Pero en el momento en el que Zexel habló, se tornó roja como el fuego. Entonces, los no muertos de fuera entraron como una tromba, rugiendo, dispuestos a despedazar vivo al troll.
Asdelt, aterrorizado, no pudo aguantar más, y dio un grito de terror y dolor.
- Eso es lo que quería oír.
Al parecer esto complació a Zexel, pues con un gesto de su escamosa mano, la niebla desapareció. Los muertos, en cambio, se quedaron ahí, pero tan quietos que hubieran podido pasar por estatuas de no tener olor a muerte.
Asdelt se quedó perplejo unos instantes por eso, pero cuando pudo moverse se acercó a Zexel (cojeando) e hincó una rodilla.
-Amo, gracias por perdonarme. La ira me pudo.
-No tienes por que pedir perdón, Asdelt. La ira posee a todos, incluso a los que no pueden sentirla.-dijo, mirando de reojo a los muertos que había en la sala.
-Pero señor. Es que...
-Tranquilo Asdelt. Con ese comentario no me refería a tu esposa. No fue difícil engañarla para hacerle parecer que tu desaparición y el dragón fuesen coincidencia.
-Entonces, ¿a quién os...?
-Eso no te lo puedo decir- dijo Zexel. Entonces, los muertos volvieron a salir, y sus pisadas al unísono sonaban como tambores-. Lo que si te puedo decir-continuó- es que es enano muerto.
¿Enano?¿Un enano era el que sabía que Asdelt era un transformista? Eso era... Asdelt se dio cuenta de que solo había una coartada posible entre él y su forma de dragón.
-Señor, ¿engañar a mi esposa significaba que el dragón me...bueno...?
-Sí, lo siento por ti, pero la única coartada posible era decir que, hace diez años, te encontraste en la muralla de Tiras cuando, de pronto, un komodo con rabia te atacó y te llevó a su guarida.
-¿Fueron a buscarme?
-Lo dudo. Supongo que creyeron que ese dragón te devoró.
Al oir esto, Asdelt suspiró aliviado. Los leones no podrían acusarle frente al Rey por sus acciones porque el no hizo nada. Aunque en el fondo de su alma se lamentó, porque nunca más podría ver a su bella esposa
-Amo, ¿ahora que?
El drakkan, al oírle, agitó su cabeza un poco. Parecía que había salido de un trance.
-Vete, Asdelt. Necesito pensar.
-¿Dónde tengo que ir?
-Vuelve a África. Sabes que dentro de diez años le tocará a Liuhome albergar el Consejo del Rey,¿no?
-Sí
-Pues quiero que esperes. En Cair, Cartago, donde quieras menos en Tiras. Cuando quiera que realizes esta tarea, te llamaré,¿de acuerdo?
-Si, Amo.
Con un gesto muy solemne de despedida, el troll se transformó otra vez y, saltando por la ventana, voló hacia el sureste sobre el mar de muertos hasta que, perdiéndose en la niebla verde, desapareció.
Zexel, cuando se fue el dragón, cerró el ventanal, oscureciendo la estancia. Entonces, metió una garra en un bolsillo de su armadura negra y sacó una estatuilla de latón. Representaba a una especie horrible de monstruo mecánico o robot.
Una criatura de tres patas y con tentáculos, uno de los cuales llevaba una especie de jaula. Pegada al cuerpo principal había una especie de arma con el cañón largo. Encima del arma estaban situadas unas ventanillas que parecían ojos.
-Pronto, hermanos.-dijo Zexel, y al hacerlo los ojos de la estatuilla brillaron intensamente con un resplandor rojo.- Pronto seréis libres.




Uno de los muertos de fuera, un orco, empezó a reír de una manera sobrenatural. Los demás lo imitaron hasta que un millón de gargantas podridas reían, pero con risas que sonaban sin ganas.


Eran las risas del más puro terror.

Capítulo 5: Reflexión


Por Antonio Gutiérrez


Cuando terminó de contar la historia, Shelder bajó la cabeza y se quedó callado unos instantes. Cuando volvió a hablar, su voz estaba teñida de resignación.
-Gunner falleció en el primer combate, aunque Krou sigue con la promesa de ayudarnos en los momentos más difíciles. Desde entonces, Asdelt cerró las puertas de su ciudad y nos atacaba cuando tenía oportunidad. Sin embargo, la última vez fue hace diez años. ¿Sabes que día era?
Heldet solo tardó dos segundos en caer.
-¿Mi nacimiento?
Shelder se sorprendió de que su hijo lo adivinase tan rápido. Sonrió.
-Pues sí hijo, era ese día tu madre dio a luz un pequeño cachorro del que siempre estaría orgullosa.
Heldet no le estaba escuchando; había caído en la cuenta de que, si había matado el solo y sin armas a un dragón, las niñas se pelearían por ser sus novias, los niños intentarían hacerse amigos suyos y los trasgos lo respetarían.
-Bueno, creo que ya es hora de que te duermas.
Heldet se mostró reacio a dormirse, pero entonces Senai entró y le obligó. Antes de que su padre se marchara, Heldet le dijo:
-Papá,¿te puedo preguntar una última cosa?
-¿El qué?
-¿Es verdad que Héctor tiene miedo de un bicho que no existe?-preguntó sonriendo Heldet.
Al final, Shelder acabó por sonreír.
-Pues sí, los leviatanes le dan miedo.-mintió.
Cuando salió, Heldet no pudo evitar reírse un poco; los leviatanes no existían, aunque podrían ser cocodrilos o dragones marinos. Con este pensamiento, Heldet se durmió.



Lejos de allí, fuera de Liuhome, una bestia volvía de los muertos.



miércoles, 30 de enero de 2013

Gandhi: profeta de la paz

El 30 de enero se celebra el día de la Paz.
Gandhi fue asesinado en esta fecha, y desde entonces todos los años, recordamos a la persona que luchó por la paz desde la no violencia. Consiguió la independencia para la India y la libertad interior de sus habitantes.

                                       Gandhi: peregrino de la paz


miércoles, 23 de enero de 2013

Zubia, de Rafael Guillén


              Alumnos del IES Laurel de la Reina (La Zubia) y copia de Gustavo Doré,                         realizada por Manuel Beltrán .










Ayuntamiento de La Zubia
          Zubia
De pronto, y no es posible
porque el recuerdo en mí siempre ha corrido
por delante, de pronto,
pero es así, regreso,
tal vez para alcanzarlo y no buscarlo
refugio sino para
darle cuerda y en paz, regreso, digo,
a la Zubia, rastrojo
de mi segunda infancia, consumida
viendo caer las bombas
sobre los campanarios de Granada.
Cuadro de Manuel Beltrán


Digo aquí que la infancia
no es una edad feliz; los niños viven
un estado de gracia
pasiva, recreando a su manera
irreal la dureza
que los circunda.
Dibujo de Pilar Peris


Juegan,
yo jugaba, a la muerte y es la muerte
real la que les salta
a la mirada y no la ven, tampoco
yo la veía, y crean
su muerte de juguete , con soldados
resucitables, como si la vida,
porque sí, les siguiera
el juego.
y es posible
que sea así. Yo vuelvo
al tiempo aquel y no sé más; no intento
disolver las razones
que envuelven cada sinrazón; regreso
a aquella estrecha infancia –era la guerra:
pan de algarrobas, higos
resecos, roja pringue
de chorizos ajenos que se untaba
en el mendrugo-, vuelvo
al insomne cantar de las chicharras
en las eras, al salto
de la rana en la alberca, las huidizas
lagartijas, el trompo,
el cáñamo majado para suelas
de alpargata,
retorno
no buscando, poniendo
otros ojos, más tristes, a las tardes
aquellas de rabona, al desamparo
-padre murió, mamá se iba al trabajo
en la ciudad, su velo
Iglesia de La Zubia
de viuda, su lucha,
la abuelita rezaba, ¡niños, niños!,
mi hermano siempre al lado- no buscando,
endureciendo aquel como vacío
de la orfandad que apenas sí llenaban
fusiles y banderas,
aquella como niebla
alcanfor y de espanto que mi madre
se traía en los ojos,
vuelvo, digo,
a La Zubia, el tranvía, los olivos,
el callejón, los pinos
Laurel de la Reina
de Corvales, la cueva, el Barzaín,
la “huerta grande” con la encina, vuelvo,
el laurel de la Reina, a ver si subo
otra vez a la torre
de la iglesia y empujo,
tan alto, todo un tiempo comprimido,
todo un dolor aquel, hacia otros pagos.
Y que arraigue en lo vivo, todavía
puede ser, y que crezca y que retoñe.

(Cancionero-guía para andar por el aire de Granada)
Iglesia
Rafael Guillén

El zodiaco se divierte


    (POR LEVIATÁN MOON Y FATA MORGANA)


                                                          
                                                          ARIES (21 Marzo-20 Abril)
                                                                        
                                                                                                
 
        Su vida profesional pasará por momentos difíciles hacia la segunda quincena del próximo mes. No se angustie y compénselo con recitales de folk music en plazas públicas. Necesita airear su lado bohemio. Sus celos son infundados. No se deje llevar por las apariencias. Si fuera verdad lo que intuye, su pareja tomaría muchas más precauciones para disimular. Domine su tendencia a la expansividad y no haga promesas que pueda cumplir. Haga mejor promesas que no pueda cumplir. Perderá parte de su credibilidad, pero permanecerá libre de amargos compromisos. Su número de la suerte coincidirá con el cupón de la ONCE premiado el 16 de agosto, pero se dará cuenta demasiado tarde. Para los-as nativos-as carentes de imaginación (lo que es difícil para este signo) buenas oportunidades en la TV estatal en la que podrán dar toda la guerra con la que Marte, su planeta regente, les alienta.
                                            
                                             
                                              TAURO (21 Abril-20 Mayo)


                                                                    
                                                             
        Periodo propicio para largos viajes de placer, desgraciadamente incompatibles con su trabajo y economía. Sus amigos le rodearán en todo momento hasta crearle sensación de asfixia y le darán su apoyo incondicional sin que usted se lo haya pedido, pero desaparecerán cuando realmente los necesite para pagar sus facturas. Excelentes perspectivas para los juegos de azar a pequeña escala, que se concretarán frente al mostrador de una tómbola atendida por un-a oriundo-a de Escorpio de verde mirada que le dejará sin aliento, pues en ella late el poder hipnótico de Venus, el planeta regente de los-as hijos-as del Toro celeste. Su salud física y económica necesita reponerse de los últimos excesos: cultive una dieta vegetariana que protegerá su cuerpo y su bolsillo. Mantendrá una breve pero intensa relación con un amable motorista en el arcén de una carretera comarcal, que le recordará algunos aspectos del Código de la Circulación que usted parece haber olvidado mediante un significativo rectángulo de papel.



                                                         
                                                           GÉMINiS (21 Mayo-21 Junio)

                                                                          
                                                                                                   
       
 Sentirán los-as nativos-as de Mercurio una intensa inclinación al aislamiento, pese a lo cual seguirán frecuentando locales abarrotados y ruidosos, enclaves masificados y espectáculos multitudinarios en los que, sin embargo, se mostrarán apartados y distantes de los demás, con una mueca de fingida desesperación. En realidad, es una pose para llamar la atención del resto de los mortales cuya presencia necesitan a menudo a su alrededor. La dispersión característica de los Gemelos les impedirá profundizar en las cuestiones más trascendentes de la existencia. Su tendencia a los placeres se verá frenada por divergencias de opinión con algunas de sus probables parejas, no tan liberales como usted en los rituales de Venus. Posibilidad de participar, como mascota, en una expedición científica extremeña a la Antártida.

                                                         
                                                           CÁNCER (22 Junio-22 Julio)

                                                                                                      
        
Etapa ligada a la familia con la que los-as sensibles Cangrejos-as tienen lazos indestructibles. Se agregarán al círculo de su casa parientes a los que no veía desde hacía mucho tiempo sin jamás haberlos echado de menos. La oposición de la Luna, su regente, con Saturno, problema que a usted le trae al fresco, ejercerá cierta influencia negativa en su capacidad de discernimiento y es probable que llegue a aceptar las insensatas proposiciones de un avispado agente inmobiliario que pretenderá colocarle una parcela en una zona inhóspita y desolada con un elevado índice de desnivel. Aproveche sus escasos ratos de ocio con el ser amado en novedosas variantes de la intimidad consistentes en no hacer nada, difícil ejercicio que les llevará a ambos al nirvana, paraíso natural solo al alcance de unos pocos elegidos y que es absolutamente gratis.

                                                          
                                                                 LEO (23 Julio-23 Agosto)
                                                             
                                                                     

        Tendencia a la frivolidad y al despilfarro para los-as regidos-as por el Sol, que se irá diluyendo rápidamente hacia finales de mes por falta de liquidez. Desconfíe de los cajeros automáticos; amenazan con escupirle y no dinero precisamente. Dedicará parte de su tiempo a efectuar compras sin sentido de objetos inútiles a precios desorbitados y, por otro lado, a intentar devolverlos sin éxito. Excesiva propensión a disfrutar de su trabajo, que le hará blanco de las habladurías de sus compañeros que la verán como prueba palpable de su inestabilidad psíquica y de sus compulsivos deseos de ascenso. Posible inversión en la cría de ostras perlíferas en viveros artificiales de Castilla-La Mancha. Los nativos deben desconfiar de las pelirrojas, suelen ser artificiales; las nativas deben mostrarse precavidas ante el galante acoso de atléticos efebos oriundos de Sagitario o Piscis, pues el asunto no pasará de un inocente devaneo.

                                                        

                                                              VIRGO (24 Agosto-23 Septiembre)

                                                                        


        Modere sus tendencias homicidas en lugares públicos y frecuentados. La conjunción Sol-Plutón fomentará su actividad creativa. No se inhiba y entréguese con su habitual paciencia y minuciosidad al diseño de ceniceros ergonómicos, lámparas imposibles y muebles asimétricos de audaz equilibrio. Su personalidad está actualmente embellecida por un halo de irresistible magnetismo. Todos a su alrededor acogerán sus más mínimas ocurrencias con exageradas muestras de júbilo. Los niños y las personas de la tercera edad buscarán asiduamente su compañía con fines inconfesables que arruinarán su economía. Tome toda clase de precauciones en sus encuentros amorosos. Usted conoce bien cómo su planeta regente, Mercurio, le induce a perfilar los detalles, pero en el amor un exceso de precauciones acabará con la espontaneidad de las emociones, demasiado doblegadas a los controles de la razón.


                                                         

                                                             LIBRA (24 Septiembre-23 Octubre)

                                                                        


        El presente año es favorable para platónicos y esporádicos idilios en trenes y aviones que pueden ser interrumpidos por revisores estrictos o azafatas puritanas. El equilibrio (?) de la Balanza de Venus le asegura éxito en esta empresa si la aborda con ese 'je ne sais quoi' que usted imprime a sus improvisaciones. Eso, además, le llevará a añadir a su catálogo seductor al revisor inoportuno o a la puritana de azul. En la intimidad con su pareja estable, actúe con frialdad, como si estuviera ofendido-a por algo; aunque usted no sepa exactamente por qué seguro que a su amado-a ya se le ocurrirá algún motivo. En el campo económico, desavenencias con los Tauro, tensiones con los Aries y posibilidad de obtener un importante préstamo de un Acuario distraído. Gran actividad mental con riesgo de jaqueca de evolución diurna que podrá dar origen a perturbaciones cerebrales de tipo tormentoso al atardecer.

                                                       

                                                       ESCORPIO (24 Octubre-22 noviembre)

                                                                 
                                
                                                                                                     
       
Se verán favorecidos-as por la lunas nuevas próximas, que exaltarán su pasión por actividades hacia las que nunca mostraron inclinación alguna, potenciadas por su regente Plutón. Cupido les tentará con hipotéticos idilios con parejas huidizas que pondrán toda clase de excusas para no llegar a nada en concreto. Proponga una partida de bridge y las resistencias cederán a través de un sugestivo juego de naipes y miradas. Modere su tren de vida, si todavía puede hacerlo sin causar irreparables daños a su organismo. Disfrute con sencillez de las cosas senillas y sofisticadamente de las cosas sofisticadas, pero alterne, de vez en cuando, para disfrutar sencillamente de las cosas sofisticadas y sofisticadamente de las cosas sencillas. Tras repetir varias veces esta operación, ¡sin equivocarse!, regrese cuanto antes a la rutina habitual y disfrute lo que pueda de lo que venga.

                                                       

                                                          SAGITARIO (23 Noviembre-21 Diciembre)


                                                                            
                                                                                                         
El trígono Sol-Júpiter-Urano favorece la posible compra de chalet adosado, de precio desorbitado, alicatado hasta el techo, con chimenea escocesa, en primera línea de la carretera comarcal 555 de El Tronquillo a Los Pedregales del Alberche. Año fecundo para sus apasionadas relaciones íntimas, lo que puede dar lugar a malentendidos al cabo de nueve meses aproximadamente. La inteligente y viajera flecha del Centauro invita a la moderación. Serénese, con ese 'savoir faire' tan elegante y tan suyo, clave de su atractivo. Su índice de popularidad aumentará ostensiblemente el día de su cumpleaños, fecha en la que recibirá curiosos y extravagantes obsequios de los que no podrá desprenderse fácilmente sin ofender a las personas que se los ha regalado. Refrene su imaginación, exacerbada hasta el extremo por su regente, Júpiter, y no abrume a su psicoanalista. Usted no le necesita desde hace tiempo, pero él ya está en fase psicótica.

                                                       

                                                           CAPRICORNIO (22 Diciembre- 20 enero)


                                                                                                                                  
       
Debería combatir su agotamiento físico con algún ejercicio violento. Al principio se fatigará más todavía, pero ya verá que el cuerpo acaba acostumbrándose a todo. Controle su emotividad, a manudo inmotivada. No llore ni se mese los cabellos en público, no se rasgue las vestiduras delante de los niños. La conjunción Marte-Venus le abre una inusual fase sentimental con su pareja concretada en interminables sesiones de arrumacos e incansables susurros de zalamerías letárgicas. Los noctámbulos protagonizarán vergonzosas escenas en la madrugada y sufrirán el amable discurso de paternales agentes del orden público que insistirán en prolongar la alegre reunión en sus propios locales, a salvo de miradas indiscretas y en un ambiente de jovial y sana camaradería. Ceda y diviértase; contradiga sus naturales impulsos y sorprenderá a la propia Astrología. Su regente, Saturno, confundido, evitará devorarle.
                                                        

                                                                  ACUARIO (21 Enero-19 Febrero)

                                                                              
                                                                                                              

Injustificable tendencia a la autoestima. Una curiosa oposición Mercurio-Plutón garantiza a los-as ingobernables hijos-as de Urano la impunidad sin trabas en delitos de poca monta como fraudes, extorsiones, desfalcos y sobornos. Una eclosión amorosa les envolverá y se sentirán babeados por sus seres queridos, estrujados por las masas y saturados de condecoraciones y homenajes. Las acuarianas serán presa fácil de maduros conquistadores a quienes acabarán seduciendo. Los acuarianos se engañarán con angelicales adolescentes y serán presa fácil de atractivas, inteligentes y mundanas damas de irresistible poder seductor. Eviten estas trampas del destino, producto del paso de erráticas estrellas que cruzarán su mediocielo astral y practique la meditación zen y la esgrima para conjurarlas.

                                                         

    
                                                               PISCIS (20 Febrero-20 Marzo)

                                                                      
                                                                                                           

Acusada tendencia a la pereza que, quizás, le impida llegar al final de esta predicción. Léala: este va a ser su año. Los asuntos económicos le quitarán el sueño y transmutarán su dulce carácter, convirtiéndole en una persona irascible y violenta. Los astros recomiendan el trabajo a destajo en la recolección aceitunera: fortalecerá su cuerpo, purificará su espíritu y ampliará su círculo de amistades. En tales circunstancias de renovación espartana, los nativos de Neptuno deben rehuir tentadores romances con señoras beligerantes como domadoras de circo y las nativas deben evitar, a toda costa, el engañoso atractivo de los guerreros del Bronx. La pesca y la inmersión libre en aguas del Pacífico disolverán estas negras estrellas y su sol astrológico volverá a brillar rutilante. Tras semejante proceso épico, los dioses, apiadados, les compensarán con el ser amado idóneo para compartir la felicidad de las perdices bien aderezadas.

lunes, 21 de enero de 2013

Orgullo y prejuicio, ¿la mejor novela de Jane Austen?

ORGULLO Y PREJUCIO(Pride and perjuice)

Dirección:Joe Wright

País:Reino Unido. Año:2005. Duración:127 min. Género:Romance-Drama

Interpretación

-Elizabeth:(Keira Knigtley), Jane:(Rosamund Pike)Lydia (Jena Malane)

Mary (Toulah Riley) Kitty (Carey Mulligan) Madre (Brenda Blethyn)Padre (Donald Sutherland)

Sr Bingley (Simon goods) Sr Daray (Mathew Macfayden) Sr Collins (Tom Hollander), Charlotte (Claudie Blakley), Cardine (kelly Reilly), George (Rupect Friend), Lady Catherine de Bourgh (judi Dench), Anne (Rosamund  Stephen),Coronel Fitzwillian (Corneliaus Booth), Sra  Gardiner (Penélope Wilton), Sr Gardiner (Peter wight), Sra Reynolds (Meg wyun oven), Giorgina (Tamzin Merchant), Betsy (Sinead Mathews), Poli (Poli Tapia)

-Producción : Sarah Greenwood. -Música: Darío Marianell. -Fotografía: Roman Osin

-Montaje: Paul tothill 

-Guion: Deborah Moggach

-Dirección artística: Nick Gottchalk, Mark Swain.  -Vestuario: Jacqueline Durran

Estreno en España: diez de febrero de 2006.


·Esta adaptacion de la novela de Jane Austen fue una de las mas esperadas. En ellas se pueden encontrar acctores destacados como pueden ser  Keira Knigtley, en el papel de Elizabeth Bennet, o  Mathew Macfayden, en el papel de  Sr Daray.

Esta pelicula podria considerarse una de las mejores peliculas en las que Joe Wright ha trabajado. Se supera con esta pelicula porque ha sabido recrear cada una de las escenas del libro y al ser de una época distinta, ha sabido recrearse a la peerfeccion y al igual en las escenas de amor y valendia por parte de los protagonistas.

En el ambiente de amor, deseo, dinero, que se cruzan el interes por el tipo de clase de cada familia implicada en la trama. Una época en la que tan solo importaba el poder, los titulos y el dinero. Tiempos en los que los padres emparejaban a sus hijas con hombres rico que puedieran mantanerlas y que no fueran  pobres. No hay duda de que el director de ana Karemina y The Soloist, ha conseguido una gran pe4licula de epñoca si se atiende a los escenarios que aparecen.

 Sin embargo, le han faltado algunos pequeños detalles, pero han procurado cuidar al máximo los detalles a excepción de unos cuantos errores.

 La forma de actuar de los actores es muy realista.

Esa sensacion de realismo, se ve engran parte de la película. En cuanto a las interpretaciones, esperaba algo más por parte de  Mathew  Macfayden, algo más de emocion a la hora de tener que interpretar las escenas romantficas, más entusiasmo. Ocurre algo similar con  Donald Sutherland

no se nota su presencia demasiado en la pelicula, menos de lo que esperaba. En cambio, la interpretacion de  Keira Knigtley ha sido excelente, ha sabido cuidar los detalles al máximo.

Definitivamente lka pelicula de Joe Wright ha sido un gran trabajo. Muy entretenido y perfectamente adaptada. Se podría decir, que es una de las mejores novelas de Jane Austen mejor llevados al cine.

 
                           Elena Bertos

viernes, 18 de enero de 2013

Las Meninas

Fue pintado en 1656 por Diego de Velázquez. El cuadro mide 2,75 metros de ancho y 3,18 metros de largo. Vemos en el cuadro que tiene profundidad, es decir, un efecto 3D. Podemos ver también diferentes espacios, el primero es donde se encuentra las Meninas y la que más llama las atención es la infanta Margarita. En el segundo espacio está el espejo donde se ve una pareja reflejada, en el tercero se encuentra Velázquez y en el quinto vemos a un hombre, en el fondo, subiendo unas escaleras.
Las figuras del primer plano, es decir, las Meninas, crean espacio en el cuadro junto con el perro que las que acompaña.    
  
Color:
- Colores oscuros, rasados... y destacan sobre todo en los vestidos y trajes de los personajes.
 Podemos percatarnos de que el punto de fuga de este cuadro se encuentra en el misterioso hombre de fondo.
 Los personajes que hay en el cuadro son:
 La infanta Margarita en el primer plano . Unos monarcas reflejados en el espejo, en el segundo plano vemos un autorretrato de Velázquez y por último, en el primer plano también podemos ver a unos bufones y un perro, un mastín.
 Nos podemos percatar de los vestidos de la época.
                                             Raquel Benítez 3ºB
 

Capítulo 4: Los muertos caminan por la tierra

Antonio Gutiérrez


No puedes estar hablando en serio.
-Shelder, te estoy hablando lo más serio que puedo.
Shelder y Leónidas, su padre, estaban en la tienda principal del puesto de mando del ejército de Liuhome, a un kilómetro y medio de la horda de humanos “no muertos” que atacaron a los enanos. Las tropas eran pocas, unos doscientos hombre león armados con lanzas, espadas, puñales, escopetas y rifles semiautomáticos. En otro momento podrían haber llegado a ser más de quinientos, pero las circunstancias actuales les obligaron a dejar a más de la mitad en Liuhome. Al principio no pensaban nada más que exterminar a esos humanos... hasta que se dieron cuenta de que su superioridad numérica era más que aplastante; era monstruosa.
-¡No puedes intentar atacarlos directamente, ni siquiera a los flancos!¡Sería un suicidio!
-No tenemos otra opción, hijo. Si no podemos parar a esas cosas aquí , sería cuestión de semanas que redujesen África a cenizas. Además, ahora no podemos echarnos atrás; ya hemos llegado hasta aquí, y los trasgos de Gunner estarán aquí en menos de una hora.
-Padre, puede que haya exagerado, pero los he contado y esos monstruos son más de diez mil.
-¡No digas tonterías, ya no hay ejércitos tan grandes!-respondió Leónidas.-Además, Asdelt prometió que enviaría un batallón entero de sus mejores trolls.
Con su ayuda y la de Gunner, les venceremos. Y así podrás volver a ver a Krou. Tengo entendido que el hijo de Gunner es tu mejor amigo”.
-Sí, pero no deberías fiarte demasiado de Asdelt, aunque sea un buen amigo tuyo. Seguro que pensará quedarse con lo que quede si venciéramos. No es más que un buitre.
-¡No vuelvas a insultar a Asdelt! Es un buen hombre, y nos ha ayudado en los momentos difíciles. Además, acudió a tu boda. Por cierto,¿cómo está Senai?
-Asustada y preocupada, cree que nos pasará lo mismo que a los enanos-gruñó Shelder.
Eso es normal en una mujer. Es valiente y fuerte, pero es una leona que también es buena e inteligente.-suspiró.-Me gustaría que me diéseis un nieto antes de abandonar este mundo-dijo Leónidas, soñador.
Shelder se ruborizó.
-¡Eso será más adelante, cuando... bueno, cuando nos... establezcamos!- exclamó Shelder-. Además, no sabemos si de verdad ganaremos esta batalla. Aunque Gunner y Asdelt se nos unan, seguirán siendo más que nosotros. Además, tal vez tengamos más suerte que los dawerfs si par...
-¿Quieres dejar esa estúpida cantinela?¡Lo único que haces es desanimar a las tropas!-casi gritó Leónidas exasperado- Además, los enanos supervivientes han perdido el juicio; dicen que por muchos disparos, estocadas, golpes o hachazos que les daban a los humanos, estos no morían.¿Realmente crees que algo así puede existir?
-Bueno, nosotros existimos, y para los humanos no eramos más que monstruos de leyenda- respondió Shelder lacónicamente.
-No es lo mismo. Para empezar, no atacamos sin motivo alguno al primero que se nos ponga por delante... ya no. Además, dudo mucho que...-no pudo continuar, pues en ese momento un guerrero entró en la tienda.
-¡Señor, señor Leónidas!¡El enemigo...el enemigo...!
-Tranquilo, Héctor-le dijo Leónidas al soldado, cogiéndole de los hombros.- ¿Qué ha pasado?
-No se lo va a creer, pero los humanos han...no se cómo explicárselo. Será mejor que lo compruebe por su propia mano.
Y sin parar de jadear, el hombre-león volvió a salir corriendo de la tienda. Leónidas y Shelder tuvieron que seguirle. No sabían lo que había asustado a Héctor. Era el líder de la guardia personal de Leónidas y, probablemente, el mejor guerrero de Liuhome. Se rumoreaba que por sus venas corría sangre troll, pues era grande (medía algo más de dos metros de altura y pesaba unos buenos ciento cincuenta kilos), inteligente, y siempre estaba listo para todo. Su melena era como las demás, si se exceptuaba el hecho de que Héctor se la cortaba al raso (si los otros leones no se reían de él por parecer una mujer era porque era imponente), y una cicatriz enorme le recorría el pecho desde el hombro izquierdo hasta la cadera derecha, recuerdo de una lucha anterior con un jáculo salvaje. Shelder siempre había pensado que Héctor temía pocas cosas, y lo único que conocía lo suficientemente terrorífico para asustarlo eran los leviatanes, pero solo eran monstruos marinos mitológicos (pensaba él).
Cuando salieron de la tienda, una soleada mañana africana les recibió. Mientras atravesaban el campamento, se dieron cuenta de que estaba casi vacío: solo estaban algunos leones, los animales de tiro y varios perros. Cuando llegaron a la empalizada, la cuál tardaron tres días en terminar, vieron que el resto de liune observaban algo por la parte de arriba y por los huecos disponibles.
-¿Qué demonios está pasando aquí?-gritó Shelder a los soldados.
Estos (todos ellos) se dieron la vuelta y vio unas expresiones que jamás había visto en sus caras: incredulidad, extrañeza, duda...pero, sobre todo, miedo.
Héctor, que estaba en lo más alto, les dijo, lo más bajo posible:
-Suban aquí. Lo que van a ver les pondrá bigotes de punta, si es que no se les caen.
Mirándose con caras que decían ”¿Qué?”, Shelder y Leónidas subieron a la empalizada. Cuando llegaron y miraron lo que Héctor les señalaba, por poco no cayeron afuera del espanto.
Dos horas antes, los humanos estaban a kilómetro y medio del campamento, demasiado lejos como para verlos a simple vista a través de la sabana. Pero en ese momento, si la vista (ni el olfato) les engañaban, los humanos estaban a solo cien metros exactos de la empalizada.
-¿Cómo han llegado hasta allí?
-No lo sabemos. No han podido llegar a pie tan rápido; habrían llegado más tarde. Y no tienen ni caballos, ni dragones, ni ningún tipo de animal. Si no fuera porque les avisté moviéndose, hubiera jurado que se...
-¿Materializaron?-terminó Leónidas.
El capitán de la guardia asintió rápidamente y siguió observando a los humanos. Leónidas y Shelder también observaron. Shelder no paraba de formularse preguntas en la mente: ¿Cómo habían podido esos monstruos recorrer mil cuatrocientos metros tan rápido?¿Por que les miraban tan fijamente? Shelder cogió un catalejo que había en el suelo y miró a los humanos. Lo que vio lo dejó sin habla.
-No puede ser...
Todos los humanos tenían unas heridas que, de habérselas infligido a él, ya estaría muerto: degollamiento, asfixia (estaba claro por las marcas de muchos cuellos), disparos, cortes, desangramiento, metralla... incluso mordiscos. Pero eso no era lo que lo asustó. Lo que lo asustó eran los ojos. No estaban inyectados en sangre, ni tenían el iris enrojecido. No, realmente eran del color de la sangre. Y las armas... las armas...¡Qué armas! Nunca las había visto en su vida: pistolas, rifles, fusiles, escopetas, ballestas, arcos, espadas, lanzas...
De repente, y sin previo aviso, los humanos hicieron algo que los liune no se esperaban. Gritaron. Bueno, no gritaron. Rugieron. Y todos lo hicieron a la vez. Sonaba como:
-¡WREEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Y entonces atacaron. Primero dispararon balas y flechas, matando a los leones que no pudieron cubrirse. Y después cargaron a una velocidad endemoniada contra la empalizada.
Leónidas, tras recomponerse del ataque, tomó la iniciativa.
-¡ARQUEROS, FUSILEROS!¡DISPARAD!
Tras quedarse paralizados del miedo inicial, los guerreros se espabilaron y contraatacaron. Pero parecía que las balas y las flechas no les hacían nada. Algunos, que ya estaban muy heridos, si que sucumbieron, pero el resto se mantenían en pie.
-¡Son invencibles!-gimió uno de los leones.
-No son invencibles-gruñó Shelder-, solo muy resistentes.
Dijo esto y agarró un fusil, apuntó a la cabeza de uno de los “no muertos” y disparó. No se moría. Volvió a apuntar. Empezó a tambalearse. Recargó y volvió a apuntar.
Cayó, y no volvió a levantarse.
Eso bastó para envalentonar al resto. Con la máxima prisa que pudieron, los tiradores volvieron a atacar. Pero demasiado tarde. Antes de que se dieran cuenta, los no muertos chocaron contra la empalizada, tirando a los liune que estaban subidos, aunque la valla resistió.
Shelder fue uno de los pocos que saltaron por los aires en el choque. Cuando estaba a dos metros sobre la empalizada, vió que no se equivocó al decirle a su padre que los humanos los superaban en número: eran al menos cinco mil. No sobrevivirían a la batalla si Gunner y Asdelt no conseguían llegar. Bueno, si Gunner no llegaba. No se fiaba de Asdelt.
Cuando cayó, se quedó un atontado un momento antes de recomponerse, y cuando se levantó, vió que el muro de madera que tanto les había costado construir estaba siendo aplastado bajo toneladas de humanos enfurecidos; no tardaría en derrumbarse.
Shelder buscó a Leónidas y Héctor. Estaban enfrente de la puerta, con el resto de hombres-león detrás de ellos. Shelder se apresuró a ponerse al lado de su padre para la batalla.
-¡Escuchadme, hombres de Liuhome!-rugía Leónidas.-¡Un enemigo que ha, de algún modo, obtenido forma humana, intentará matarnos a todos y cada uno de nosotros!¡Pero aún podemos resistir!¡ Los hombres de Asdelt y de Gunner no tardarán en llegar!¡ Hasta ese momento, debemos resistir lo mejor que podamos!¿ Estaís conmigo, leones?
-¡ Estamos contigo, Leónidas!
Súbitamente, la puerta estalló, vomitando una horda de monstruos que entró en el campamento liune. Y con gritos de guerra, Shelder, Leónidas y Héctor cargaron contra ellos, seguidos de los leones.



Shelder se encontró de pronto rodeado de cadáveres de humanos y de hombres-león. Cuando quiso darse cuenta, un no muerto estaba cogiéndole por el cuello. Para intentar liberarse, Shelder le mordió la mano hasta arrancársela de cuajo. Pero era inútil. Ni siquiera le dolía el haber perdido una mano a dentelladas. El no muerto le cogió con la otra mano y empezó a estrangularle.
Shelder pensó que ese era el final más triste que podría tener un ejército. Atacados por una enorme horda de criaturas, superados en número en una escala de uno a cinco y sin recibir ninguna ayuda. Antes de morir, el joven quiso dirigir sus últimos pensamientos a su recién casada esposa, cuando de repente el ser que lo tenía sujeto empezó a arder, soltándole y dando gritos de dolor. Después, una enorme hoja de hacha le sobresalió del pecho, matándolo definitivamente. Antes de comprender que estaba pasando, otros humanos también ardieron. Entonces vio a los trasgos. No los había visto hasta ese momento, o quizás no los había distinguido de los no muertos. El caso es que Gunner había llegado al fin, cambiando las tornas de la batalla.
-¿Cómo estás, Shelder?-dijo una voz con un acento rudo.
Cuando vio al trasgo que poseía la voz, se sorprendió; era Krou. Llevaba un hacha en la mano derecha y un aparato extraño en la izquierda. Era el arma más extraña que había visto en su vida. Tenía un cañón más largo que el de un rifle, y a un costado llevaba un cilindro metálico con un símbolo de una llama.
-¿Qué es...?-comenzó Shelder.
-¿..esto?- terminó Krou.- Es un lanzallamas casero. Nos costó muchos materiales y créditos crear unos cuantos, pero parece que se amortizan bastante bien. Y hemos llegado a buena hora,¿me equivoco?
-¿Por que habéis tardado tanto?¡Esas bestias nos estaban destrozando!
-Digamos que alguien nos ata... ¡Mira!-gritó Krou señalando la batalla, y Shelder miró en esa dirección. No se lo podía creer.



Los humanos se estaban muriendo, o al menos eso parecía. Caían como troncos dando gritos de dolor, y no volvían a levantarse. Nruskas y liunes no daban crédito a lo que veían, aunque al menos estaban salvados. Cuando el último no muerto cayó, el campo de batalla que antes era el campamento se quedó en silencio. Entonces alguien(Srou, el hermano pequeño de Krou)lanzó un grito de victoria, y el resto lo imitaron. Habían ganado. Pero Shelder estaba demasiado ocupado en buscar a su padre como para alegrarse. Justo cuando empezó a pensar que había muerto, ĺo encontró junto a Héctor hablando con Gunner. Cuando Leónidas lo vio, la felicidad lo embriagó.
-¡Hijo!
-¡Padre!
Pero entonces, antes de que Leónidas pudiera abrazar a Shelder, una enorme hoja de cimitarra lo atravesó. El atacante era (no se lo podía creer) un troll con una armadura que poseía el símbolo de Asdelt. Dándole una mirada de adiós a Shelder, Leónidas murió. El troll sacó la espada del cadáver y se puso en posición de defensa... solo para recibir tres pistoletazos en el pecho por parte de Gunner. El troll se mantuvo de pie unos instantes, y después cayó fulminado.
Shelder no se lo podía creer: acababa de perder a su padre por un ataque a traición. Y de un secuaz de Asdelt. Nunca le había caído bien: era un ladrón, manipulador, tirano(opinaba él)... Pero no un asesino. Entonces Gunner exclamó a los liune:
-¿Veis?¡Vuestro señor está muerto, asesinado a manos de un hombre de Asdelt!¡A nosotros también nos traicionó, atacándonos por la retaguardia con los refuerzos que teóricamente nos iban a ayudar! Pero el miedo al fuego los espantó, y conseguimos llegar.
Entonces calló y puso una mano en el hombro de Shelder.
-Lo siento mucho, chaval. Se que querias mucho a tu padre, pero si hubiese sobrevivido, no habría tolerado esta ofensa. Si le declaras la guerra a Asdelt, no te prometo que ganarás, pero sí que Liuhome nunca será conquistado por Asdelt.¿Le declaras la guerra?
Shelder estaba destrozado, pero aún tenía un pensamiento, uno tan fuerte que ni siquera se libró de él cuando tuvo un hijo; venganza.
-Sí.