viernes, 23 de febrero de 2018

Día de la Paz y la No Violencia 2018

Profesoras en el autobús "hippie" (día de la paz)


IES Laurel de la Reina. Día de la Paz y la No Violencia.

Toda la Comunidad Escolar participa, desde el programa Escuela, Espacio de Paz; al frente de la actividad, su coordinadora y profesora de matemáticas, Mª Nieves Fiestas; colaboran estrechamente Elena y Noelia, profesoras de Música y Plástica respectivamente. 
Celebramos el día de la Paz el día 30 de enero de 2018, aniversario de la muerte de Gandhi, quien  implantó métodos de lucha social novedosos como la huelga de hambre, y rechazó la lucha armada, realizó la predicación de la no violencia como medio para resistir al dominio británico. Defend la  fidelidad a  la conciencia, e instó a la desobediencia civil en caso necesario.

Como puntos de referencia en los trabajos de clase con los alumnos y exposición en los pasillos del Instituto, destacamos los siguientes:
1. Gandhi: El líder espiritual de millones de personas, ejemplo de resistencia pacífica.
2. Festival de Woodstock:

Fue un festival de rock y congregación hippie realizado los días 15, 16,17 de de agosto 1969, en el que hubo 32 actuaciones y se congregaron 450.000 espectadores.

Woodstock se convirtió en el icono de una generación hastiada de las guerras y que pregonaba la paz y el amor como forma de vida y mostraban su rechazo al sistema;  gran parte de la gente que concurrió a dicho festival era "hippie" (así fue como los denominaba la gente). Este festival fue un movimiento que se desarrolló en los Estados Unidos a finales de la década de los 60; personas que llevaban melena y amuletos, chicas con faldas de colores, la bandera del arco iris y el llamado símbolo de la paz, fueron los exponentes de aquellos tres días de rock del bueno.

Los "hippies" estaban en contra de la guerra del Vietnam, por lo que Jimi Hendrix tocó el himno estadounidense sólo con una guitarra eléctrica como signo de protesta contra la actitud bélica del gobierno. Sus ideales eran el pacifismo, el amor libre, la vida en comunas, el ecologismo y el amor por la música y las artes.

3. Bob Dylan:  con su canción «Blowin' in the Wind»  publicada en el álbum The Freewheelin    en 1963 y descrita como una canción protesta, lanzó una serie de preguntas retóricassobre temas como la paz, la guerra y la libertad. 
El verso: «La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento»— ha sido descrito como «impenetrable y ambiguo: o bien la respuesta es tan obvia que está justo en tu cara, o la respuesta es tan intangible como el viento».(Wikipedia)

4. Tablón de exposición: multitud de palomas de la paz pintadas por todos los alumnos, coloreadas y con mensajes de paz y amor, han sido pegadas en los pasillos del instituto. Con la colaboración de Elena, profesora de música, y sus alumnos, se han expuesto dibujos y textos alusivos al festival de woodstock, a Bob Dylan y a Gandhi. La música al servicio de la paz y el amor.


 
5. Autobús hippie: con la colaboración de la profesora de plástica, Noelia, y sus alumnos, se ha diseñado un autobús hippie donde se han podido fotografiar todas las personas que han visitado el centro educativo.




 

6. Gran símbolo de la Paz, formado por alumnos y profesores en el patio del Instituto.



















Alejandro Vílchez Iglesias, Pregonero en La Zubia

Alejandro Vílchez Iglesias, alumno de 2º de Bachillerato del IES Laurel de la Reina, cofrade de la Hermandad Sacramental de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores de La Zubia y miembro de la banda de música de La Zubia, ha leído un pregón potente, emotivo y lúcido el pasado 17 de febrero al pie del retablo diseñado por Ambrosio de Vico y bajo la pintura de Pedro de Raxis, en la parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de La Zubia. 
Si grandes fueron los pintores, escultores y arquitectos de esta iglesia, no de menos calidad fue el pregón del jovencísimo pregonero, bien trenzado y construido, de bella factura y límpidas ideas.



XV Pregón de Semana Santa de la Hermandad
Sacramental de Nuestro padre Jesús Nazareno y
Nuestra señora de los Dolores


Alejandro Vílchez Iglesias

Será por tu mirada inconfundible,
será por tu imponente hermosura
que a mí me haces perder la cordura
y callo en silencio el dolor que en ti presencio
por hacer mi alma pura.
Qué más da quién te hiciera,
en qué taller te tallara
si yo se que saliste de la bendita gubia
de quien por tres siglos te rezara.
Tú saliste de las manos de La Zubia.
Y mira si bien te hizo que hablar solo te faltara.
Yo se que Tú lo sabes,
y no es de extrañar que tú, hermano, lo alabes
y que quien le ama, le amara
al pescador de estos mares.
Yo se, hermanos, y lo digo con convicción
que Dios no puede ser otro que el que vive en la Asunción.
El que cada viernes santo cumple la promesa
de renovar con su pueblo la devoción
y a sus calles inundadas de Fé regresa.
Señor de Señores, de la Vega Soberano,
a nuestro padre Jesús le sobran hasta flores
cuando La Zubia le canta al Amor de los Amores.
Él lleva en su cabeza una corona de espinas,
la frente ensangrentada, moratones en sus mejillas.
Cada persona en La Zubia se acerca para poderle limpiar,
pero ni la seda más pura va a tocar su hermosura para poderla secar.
“No lo muevas costalero de mi lado, deja que le pueda rezar”.
“No te lo lleves todavía que aún no oigo la campana sonar”.
“Levántalo ya del suelo, que el capataz va a llamar”
Y nunca más se fue el nazareno que en su corazón se quiso quedar.
Era noche oscura de viernes santo,
no existe imagen con más belleza
que la de Cristo paseando por mi barrio.
Noche oscura y de luna llena
Cada clavel en su Calvario
pelea por estar a su lado:
“Si tú perfumas su manto,
yo le recogeré en cada caída”.
“Si tú le tocas los pies,
yo en una petalá caeré sobre sus manos”.
Y en los balcones susurran los geranios:
“Son sus ojos los que me miran
cuando al cielo lo lleva su cuadrilla”.
Y es verdad, no podemos engañarnos,
que no hay mejor retablo por el que pase mi Cristo,
que mi barrio.
...
Reverendo padre,
Dignísimas autoridades,
Hermano Mayor,
Junta de Gobierno de la Hermandad Sacramental de Nuestro padre Jesús
Nazareno y Nuestra señora de los Dolores,
Hermanas, Hermanos,
Señoras y Señores,
Buenas noches a todos.


Les he de confesar que para mí supone todo un honor y privilegio poder ser el
encargado de estar ahora frente a ustedes para leerles un pregón escrito, les
puedo asegurar, desde lo más profundo de mi corazón cofrade, en el que Ella
quiere vivir siempre, como reza la oración a nuestra madre de los Dolores. Y
esque, estar frente a ustedes es el mayor logro para un cofrade como yo que
siente cumplido su sueño y ve alcanzada una meta.
Les admito que poder transmitir mi sentimiento, mis emociones y mi Amor que
se despierta cuando estoy frente al Señor de todos nosotros no ha sido fácil,
pero si profundamente enriquecedor. Por ello, antes de continuar, quiero
manifestar mis agradecimientos a mi Junta de Gobierno por la mucha confianza
depositada en mí para realizar esta bella tarea.
También, estoy eternamente agradecido a ustedes, amigos, familiares,
hermanos y vecinos que hoy estáis aquí para escucharme. Muchas gracias y
ruego me perdonéis por los fallos que pueda cometer.
Va por vosotros
Este pregón se lo dedico a quienes se sacrifican por venir aquí cada Viernes
Santo.
Personas que su estación de penitencia comienza en septiembre y termina en
verano.
Creedme si os digo que vienen de oficio y no por beneficio.
Que están cuando se les llama y no inventan excusa
y es por ello que no se les puede dar otra cosa que el título de hermanos.
Personas que no les une otro vínculo que el de una familia,
que se ha esforzado durante 29 años por poder acompañarlos.
Sinfonía celestial, para tus dolores consuelo
que son sin tu melodía, tronos huérfanos de compás.
Cirineos del Señor que con vosotros está
y para nosotros un regalo, ya no se puede pedir más.
Para ellos mi reconocimiento.
Creedme que no os miento
que ni el viento, ni el frío, ni el calor, ni la lluvia
han impedido que hoy falten a nuestro encuentro.
Para mí es un orgullo teneros aquí, banda de La Zubia.
“Amaos como yo os he amado”.
Que difícil Señor, no alcanzamos a lograrlo,
pero, ¿cree que lo hemos intentado?
Parece, Señor, que en un mundo tan movido por los intereses individuales
el Amor a nuestro hermano ha quedado en el olvido,
desplazado por un egoísmo que nos aleja de tí,
que nos aleja de ser buenos cristianos.
Nos rodean, Padre, multitud de personas a las que su pan de cada día
es un recurso cada vez más inaccesible, más deseado.
Personas necesitadas de tu esperanza para su consuelo,
de tu Amor para su corazón, de tu Paz para su descanso.
Personas a las que rechazamos ayudar, a las que apartamos la mano
en la expresión más fea de todo ser humano,
la de ignorar las carencias de nuestro hermano.
A vosotros cofrades os digo:
Que el trabajo de caridad de las hermandades nunca se pare,
no pongáis obstáculos a la confraternidad, que mientras exista hambre
la ayuda al necesitado es el objetivo de la hermandad.
A ti cofrade te digo,
Que ayudar nunca está de más,
que lo que llevas en el corazón es lo que importa de verdad
cuando a sus plantas te tengas que postrar.
Busca a Dios en las víctimas de la guerra,
en los que dejan su país con miedo y se embarcan hacia una libertad que no es
la que soñaban
pero esperanzados contemplaban dejando tras de sí la guerra más cruel.
Recuerda cuando fueron tus antepasados los que huían del sufrimiento
amenazados en un momento en el que las libertades se lapidarían
con el más triste de los tormentos:
Romper una familia por las diferentes ideologías
Busca a Dios en los hospitales, en los enfermos y moribundos
que esperan el más duro de los finales y en los que sufren el dolor más
profundo siendo solo infantes
porque ellos serán ángeles celestiales.
Busca a Dios en las personas mayores, en los que sufren de soledad,
en los que viven con temores y en los que creen y los que no
porque ellos también son hijos de Dios.
Búscalo en las víctimas de la violencia de género,
una lacra social que nos avergüenza a todos los humanos.
Todos ellos llevan consigo la cruz de nuestro señor.
Todos ellos caminan por un Gólgota llamado vida
y padecen los dolores de María.
Tú, querido cofrade, haz estandarte de las palabras del Papa:
Abre la Iglesia y llévala por nuevos caminos
acércala al que la abandonó y al que ya no la frecuenta,
y que en ese objetivo que nos alienta no desistamos
que el destino de la Iglesia también está en nosotros
que sabemos como nadie llevar la catequesis a la calle,
convertir La Zubia en el más bello templo donde la fé es la causante de nuestro
encuentro
con Jesús Nazareno y la virgen de los Dolores siendo el centro
de un pueblo que nombra a su Dios Cristo Rey del Universo.
¿Qué es la Semana Santa?
Con la recién estrenada Cuaresma nos preparamos a vivir la semana de la
Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. En esa semana Él dará la vida por
nosotros, Él dará su vida por ti y por mí.
Las bellas imágenes a las que rendimos culto, profesamos devoción y
procesionamos nos recuerdan el calvario por el que tuvo que sufrir nuestro
señor y su bendita madre.
Nuestro padre Jesús Nazareno es un ejemplo de constancia, de fuerza y de
Amor para todos los zubienses que mucho nos queda por aprender de Él.
Tenemos que aprender a callar porque es la única forma de escuchar, de
escuchar a nuestro señor, a los que queremos y a los que nos quieren, a los
que nos rodean y a los que tratan de ayudarnos o enseñarnos.
Este año lo hemos comenzado con la ausencia de la imagen titular, de la
imagen dieciochesca de Jesús Nazareno que se está sometiendo a un proceso
de restauración dejando vacía su capilla: ese pedacito de cielo con el que
tenemos la fortuna de contar en La Zubia. Se marchó y allí se hizo el silencio,
un silencio que invita a ser escuchado. Un silencio en el que nuestro señor se
hace más presente que nunca enseñándonos que Él ya está en nuestros
corazones, Él ya vive en nosotros y con nosotros. Él, mediante la Eucaristía,
alimenta nuestra alma y nos invita a seguirle.
La imagen de Jesús Nazareno es un ejemplo de constancia y de fuerza:
Siempre con la Cruz a cuestas, recogiéndola en cada caída para continuar
hasta su triste desenlace. ¿Cuántas veces abandonamos nosotros los caminos
que conllevan trabajo y esfuerzo, aún teniendo un final bueno para nosotros?
Dios nos pone cruces en el camino, y es precisamente esta imagen de la que
hablo la que nos enseña cómo debemos reaccionar a ellas.
La Imagen de Jesús Nazareno es el mejor ejemplo de Amor: Siempre
abrazando la Cruz, en ese abrazo en el que nos recogemos todos los
zubienses. Entre esos brazos pasamos todos sus hijos que buscamos consuelo
en Él.
La Virgen de los Dolores, madre y señora nuestra, vuelve a ser un ejemplo de
fortaleza: Siempre de pie, pese a contemplar la imagen de la muerte de su hijo
Jesús.
En la Semana Santa procesionamos estas y otras muchas imágenes por los
rincones del mapa nacional e internacional. Pero no todos los cofrades y
cristianos sabemos vivir el verdadero sentido de estos días:
Nunca se nos puede olvidar ese sentido: que el Señor que adoramos se
encuentra en Jesús Sacramentado, primer titular de nuestra hermandad,
durante la Eucaristía, las adoraciones y la fiesta del Corpus Christi que en
España nunca tuvo que dejar de celebrarse en jueves.
No podemos celebrar la semana Santa ignorando el hecho que le da sentido, la
Resurrección de Cristo al tercer día de su muerte.
Y por supuesto, viviendo la semana Santa con esta Fé los cortejos
procesionales cobran más sentido y vivimos nuestra pasión, la misma que hoy
nos junta a todos bajo el amparo de la Virgen de los Dolores, con un espíritu
nuevo.
Porque La Zubia sabe esperar y lo hará.
Poco más de 30 días nos separan de la semana que soñamos.
La semana que ansiamos sabemos que llegará
y lo hará a sones de Fé un domingo, pero no uno cualquiera
porque entre palmas y olivos el sueño que nos despierta empezará.
Una semana en la que el calor de las calles entra en las Iglesias,
y el Amor de las Iglesias llena las calles.
Una semana en la que la belleza triunfará sobre todas las cosas
y ese es el sentido que nuestro cortejo adoptará.
Que no es por casualidad que la semana se llene de alegría
ni que la Virgen de oro se atavía sabiendo que su hijo morirá.
Que tampoco es una ironía que la música suene con alegre sinfonía
ni que la lluvia de pétalos sea la que lloverá.
Porque la semana Santa es reflejo de la verdad,
que no es otra que el que la belleza de Dios triunfará sobre la muerte
y que el que en Viernes murió, resucitará.
“Dejad que los niños se acerquen a mí”
Así lo quisiste Señor y ese es nuestro objetivo:
que los más jóvenes mantengan vivo el sentido cofrade
y de esa forma no acabe sentenciada al olvido
la devoción que fue motivo de la oración de los que contigo ya han ido.
En nuestra pasión ha llegado el momento de confiar en nosotros los jóvenes,
sabia nueva que ha de hacer germinar en nuestra hermandad
la voluntad de los que hasta ahora callaban.
Somos los jóvenes los que nos toca avanzar, con la izquierda `alante ́ derecha
atrás,
tomar la palabra, alzar la voz y participar, que la cofradía no se va de
vacaciones.
Que la devoción se alimenta día a día, y no en una noche de viernes Santo
en la que la hermandad se torna en cofradía
para hacer estación pública de penitencia por los barrios de La Zubia.
Que nos equivocamos si pensamos que la riqueza está en el bordado del
manto o en la corona de plata,
que somos muy dados a la errata olvidando la grandeza de verdad,
que los jóvenes nos unamos para vivir en hermandad
sin irnos fuera a buscar lo que en nuestro pueblo ya está.
Traigamos nuevo viento que renueve nuestro sentimiento,
sin timidez ni vergüenza que aquí a todos se acepta.
Ha llegado la ocasión, ponte la medalla y da un paso al frente que nuestro
momento comienza.
Dicen que los jóvenes somos el futuro de la cofradía,
yo no sé quién se atrevió a decir tremenda osadía,
ni si racionó lo que de su boca salía antes de hablar.
Porque los jóvenes somos la fuente de vida cofrade,
no nos hagamos dueños de un futuro incierto,
que ahora es nuestro momento; de nosotros es el presente.
Stabat Mater:
La Madre piadosa parada
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía.
Cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.
¡Oh, cuán triste y cuán aflicta
se vio la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.
Y ¿cuál hombre no llorara,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
Y ¿quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?
Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado,
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.
¡Oh dulce fuente de amor!,
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo.
Y, porque a amarle me anime,
en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.
Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo.
Porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.
¡Virgen de vírgenes santas!,
llore ya con ansias tantas,
que el llanto dulce me sea.
Porque su pasión y muerte
tenga en mi alma, de suerte
que siempre sus penas vea.
Haz que su cruz me enamore
y que en ella viva y more
de mi fe y amor indicio.
Porque me inflame y encienda,
y contigo me defienda
en el día del juicio.
Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance vida y alma estén.
Porque, cuando quede en calma el cuerpo,
vaya mi alma a su eterna gloria. Amén.
*Himno del Stabat Mater (S. XIII). Versión por Lope de Vega
Virgen Santísima de los Dolores, siempre rezando por tus hijos amados,
por eso eres nuestro orgullo y a ti te proclamamos:
Madre y Señora de La Zubia
Reina de esta tierra que piso.
Tu mirada siempre dirigida al cielo, estando a tus pies el Paraíso.
Agua pura y cristalina, tres lágrimas recorren tus mejillas
que riegan el vergel de esta tierra de laureles y encinas.
Un orgullo para mí vestir hoy y siempre tus colores
A tu vera me tendrás hasta el fin
¡Viva la Virgen de los Dolores!
Al sur de Granada se encuentra La Zubia
Descanso eterno, brisa callada,
enamorada musulmana que guardaba en ti
su alcoba y su zambra.
Roja tierra, suelo de mi vega.
Sangre mora derramada
un Agosto por Granada.
Isabel entre laureles, una guerra cristiana
que dio nombre al convento
de la oración por su tormento.
En Agosto un 25 Isabel I
ordenó la construcción
de una Iglesia con solera
que La Zubia tiene por bandera
desde el día de su constitución.
Y que te voy a contar si después vino la Asunción,
templo que nos cobija con artesonado mudéjar,
alzawya árabe, ermita de la señora
que más bello templo no encontró
para que la nombrásemos nuestra protectora.
Bien de interés cultural que llega hasta nuestros días,
el viernes sale en cofradía, partiendo de calle Real.
Verdes tus calles, blancas tus casas,
cielo azul que me lleva al paraíso,
que son cada esquina y plaza que piso.
Que suave y limpio movimiento,
los trigales de la vega al viento,
que saben que llega la primavera
tiempo en el que termina la espera
de ver al Nazareno bendecir la vega
desde su balcón en calle Garzón.
Y La Zubia se convierte en devoción un 16
cuando de gala se visten las calles porque sale su patrón.
La Zubia es verano de noche fresca con aire de Sierra Nevada
que acarician la mirada de San Antonio de Padua.
La Zubia suena a tambor que es un corazón que late con fervor
porque el príncipe de los Apóstoles cumple el milagro
al terminar sus fiestas de cruzar la calle Higueras.
La Zubia es mariana con la virgen de Gracia
que arrodilla al barrio de la Cañá allá por donde pasa.
La Zubia es donde vivo y cómo no voy a estar orgulloso
si con solemne gozo canto al Amor de los Amores
que me trae olores a mi niñez cuando hice mi primera comunión.
Sí, soy de La Zubia y me lleno de emoción cada vez que lo digo
porque cada noche de Viernes Santo veo por sus calles andar al mismo Cristo
que es mi Dios en su eterna Bondad cargando con mis pecados
por mi perdón y el de mis hermanos.
Soy de La Zubia, no le busques más explicación,
porque tengo una madre que me enseñó a creer en la simpleza
y esa eres tú madre mía de los Dolores,
que solo te define: BELLEZA
He dicho.
                                                  Alejandro Vilchez Iglesias

miércoles, 7 de febrero de 2018

Cortometraje: El final del cuento de hadas

Dramatización de la canción El final del cuento de hadas de El Chojin, realizada por el alumnado de 2º de bachillerato en la asignatura de Psicología con la profesora Francisca Puerta, coordinadora del Plan de Igualdad:


Letra de El final del cuento de hadas, de El Chojin:


[Él ]
Sé que no le gusto a tus padres, pero ellos que saben,
no eres tan pequeña y yo no soy tan grande,
te he demostrado que te quiero durante este tiempo,
acepta mi anillo, cásate conmigo.
[Ella]
Es precioso, claro que acepto mi vida.
[Él]
Oh Me haces tan feliz, sé que eres mía,
estabas destinada a mí lo supe desde el primer día,
abrázame, comparte mi alegría.
Así comenzó el cuento de hadas,
ramos de flores, bombones, paseos y dulces miradas,
lo que opinen los demás no vale nada,
un hombre bueno mantiene a una mujer enamorada,
Los días pasan como en una fábula,
vestidos de novia, lista de boda, planes, nueva casa,
ella es la reina, ella es el ama,
ella le ama, ella le aguanta...
[Ella] 
Quizás no deberías beber tanto...
[Él]
 ¿Me estas llamando borracho?
[Ella] 
No, no, claro
[Él] 
Pues cállate mujer ¿eh?,
que yo sé bien lo que hago,
anda sube al coche y borra esa cara de inmediato.
[Ella]
 Claro...
[Él] 
Ella y él se casan,
el tiempo pasa, una llamada...
[Ella] 
Mamá, ¡estoy embarazada!
[Él] 
No hay mayor motivo para ser feliz que un niño,
él lo celebra saliendo con sus amigos.
[Ella]
 Dónde has estado? Me tenias muy preocupada
[Él]
 No empieces...
[Ella] 
Porque no coges mis llamadas?
[Él] 
No empieces!
[Ella]
 Es que siempre me dejas sola en casa
y vuelves a las tantas, además,
hueles a colonia barata?
[Él] 
¡Calla!
[Él] 
El primer golpe fue el peor,
no tanto por el dolor como por el shock de la situación,
esa noche él duerme en el sofá, ella no duerme nada,
sueños rotos, lagrimas en la almohada...

[Él y Ella] 
Quien iba a decir que sería así... El final del cuento de hadas
Todo iba bien hasta que llegó... El final del cuento de hadas
Nunca penso que podría pasar... El final del cuento de hadas
A otra ella le tocó vivir... El final del cuento de hadas

[Él]
Perdóname por lo de ayer, no sé que paso,
Es que... no sé, es el estrés del trabajo,
el cansancio, estaba un poco borracho,
perdóname, lo siento, sabes que te amo...
tras unos días ella recuerda el tema,
como si fuera una lejana pesadilla,
pensó en contarlo a sus amigas, pero no lo entenderían,
además, son cosas de familia.

[Ella]
Él me quiere, esas cosas pasan,
y es verdad que a veces soy un poco bocazas...
[Él] 
Nace el bebe, una pequeña preciosa,
pero él quería un niño y echa la culpa a su esposa...
[Él] 
Lo haces todo mal, y estas gorda,
como pretendes que no me vaya con otras
[Ella]
Pero...
[Él]
Pero nada! Todo el día en casa acumulando grasas
y no eres capaz de tener la cena preparada?
[Ella]
 Pero...
[Él] 
Calla!
[Ella] 
Pero...
[Él] 
Calla! Mira ¡no me obligues a que lo haga!
[Ella] 
Pero...
[Él] 
Calla! Te avise! Ahora habla! halba! habla! habla...

[El Chojin]
Esta vez no se supo controlar,
ella acaba en el hospital,
tras tres días por fin escucha a sus amigas,
y denuncia a la policía su tortura.
La vida vuelve a sonreírle poco a poco,
ella y la niña rehacen sus vidas casi del todo,
un nuevo chico, un nuevo trabajo,
un nuevo futuro, en un nuevo barrio.
Pero el papel de un juez no es suficiente para detenerle a él,
y un día de vuelta al portal,
él la espera con un puñal, y le acuchilla, doce veces.

Fue el final del cuento de hadas,
un cuento real que se cuenta en cada ciudad, cada semana,
es la nueva plaga,
es el final del cuento de hadas...

[Ella]
Quien iba a decir que sería así, el final del cuento de hadas
Todo iba bien hasta que llegó, el final del cuento de hadas
Nunca penso que podría pasar, el final del cuento de hadas
A otra ella le tocó vivir, el final del cuento de hadas.
  



martes, 9 de enero de 2018

Lucía y GranaSat

Lucía Estévez, de 3ºESO-B explica cómo se hace un árbol electrónico de Navidad. Asistió al taller que los alumnos de  Telecomunicación de la Universidad de Granada realizaron en La Zubia, al frente de su profesor, don Andrés Roldán, dentro del proyecto GranaSat.



"Me ha encantado esta actividad; me lo he pasado muy bien y me puse muy contenta cuando vi que todo funcionaba bien. He aprendido bastante realizando esta actividad". 
                                                                      Lucía Estévez

jueves, 21 de diciembre de 2017

La alegría del canto


El IES Laurel de la Reina canta a la Navidad:

¡FELIZ NAVIDAD!



Navidad: del latín "nativitas", nacimiento.
Merry Christmas. Nuestras felicitaciones con postales navideñas:
 









lunes, 11 de diciembre de 2017

La Zubia: un rico patrimonio cultural

Proyecto ComunicA en el IES Laurel de la Reina:

                                El Patrimonio de La Zubia


Después de un largo trabajo, hemos podido mostrar el inmenso Patrimonio que existe en nuestro pueblo: La Zubia.

Primero surgió la idea de ser nosotros, alumnos de 3ºESO,  periodistas e investigadores de nuestro entorno cultural, de manera que pudiéramos difundir nuestro patrimonio.

Buscamos los espacios y elementos urbanos y arquitectónicos que fueran reconocidos por todos como  la esencia de todo un pueblo a lo largo de siglos, y nos encontramos con lo que vemos a diario en nuestros paseos y en nuestras calles: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Ermita de San Pedro, la Ermita del Calvario, la Casa Pertíñez, la Casa Pintá, la fábrica de alfombras "La Alpujarreña", los Baños árabes, el parque de la Encina, Corvales, y cómo no, el convento de San Luis, que configurará una historia o leyenda ligada a la reina Isabel la Católica; espacios todos ellos que hablan de otras centurias y conforman el Patrimonio de La Zubia.

Pedimos colaboración a Juventud y Turismo del Ayuntamiento de La Zubia, y  Javier Peregrina  nos proporcionó algunos de los textos explicativos de los monumentos descritos y nos acompañó en la visita turística, a quien le agradecemos su implicación por el Patrimonio de La Zubia.

Preparamos un primer vídeo con los textos para trabajar la oralidad; nuestras palabras tenían que ser sólidas, precisas y comunicadoras. Tenían que transmitir un mensaje recio y ensayamos bastante; algunos nos lo aprendimos de memoria.

Un segundo vídeo fue realizado a partir de las fotografías de nuestra compañera Irene Vera, con la música de Hallelujah, de Leonard Cohen, con arreglos de Jeff Buckley e interpretada por Bon Jovi. Salió genial.

Y por último, este vídeo, de bella factura, ya con nuestras explicaciones in situ; la música instrumental  es también Hallelujah, de ROY & ROSEMARY.

Maddie, Yadhira, Alba, Aida, Mattar, Alejandro, Christian, Carmen, Begoña, Ana, David, Manuel e Irene (IES LAUREL DE LA REINA)

martes, 21 de noviembre de 2017

Patrimonio de La Zubia (preparación)

Los alumnos de 3ºESO y PMAR del IES Laurel de la Reina preparan la visita al Patrimonio de la Zubia. Colabora Javier Peregrina, agente de Turismo del Ayuntamiento de la Zubia, con la selección de textos. Con Miguel Ángel Moreno, Francisco Iglesias y Ricardo Vicente, dentro del Programa ComunicA, abordamos el tema del patrimonio local con la preparación de los textos de los monumentos que después veremos.
Textos e imágenes, historia y literatura, arte y tradición, religiosidad y monumentos: nuestro pueblo.


Patrimonio de La Zubia


domingo, 18 de junio de 2017

Reflexiones sobre la Graduación de 2º Bachillerato


Éste es el primera graduación de alumnos de Bachillerato en el IES Laurel de la Reina. Reflexionan los alumnos que se han graduado y los profesores:



Podemos hablar sobre mi paso por el instituto desde un plano académico y desde el punto de vista de la amistad.
Refiriéndome a los estudios, los cuatro años de la ESO no han sido extremadamente difíciles ni estresantes, pero sí motivadores. Cada profesor ha poseído un carisma inigualable y cada uno ha sabido transmitir su campo de conocimientos con excelencia y diversión. Gracias a eso, hoy tenemos a futuros escritores, historiadores o, como es mi caso, matemáticos.

Luego llegó bachillerato, donde todo se puso más duro y competitivo; por lo tanto, el sacrificio necesario aumentó. Pero al igual que en la anterior etapa, los profesores se mantuvieron cercanos a nosotros y la dosis de dificultad se transformó en desafío y ganas de triunfar en lo nuestro, ganas que aumentaron exponencialmente.

También puedo remarcar con seguridad el carácter cálido, divertido y lleno de buenas emociones de las amistades que he creado en el Centro. Casi todos mis amigos pertenecen a este instituto y son una parte esencial en mi vida. Aunque se suele decir que los amigos del instituto no son para siempre, el sentimiento sí lo será.

Concluyo expresando el tinte familiar que tienen los docentes. Es un instituto que ha sabido compatibilizar la profesionalidad con el afecto personal. Nunca hemos estado solos en nuestros problemas y la comperensión ha sido el idioma significativo del lugar. A modo de ejemplo, mi profesor de matemáticas, Andrés, junto con otros, ha conseguido impulsarme a superar este último año, que ha sido muy difícil personalmente para mí.

En definitiva, vicisitudes buenas y malas han caracterizado mi paso por aquí, pero el balance final me deja con un muy buen sabor de boca.
                                                          Javier Cuerva Heredia




El instituto ha significado una etapa de gran confusión de sentimientos, agobio, felicidad, enfado, incertidumbre,… etc.
Los cuatro años de la ESO, en comparación con bachillerato (sobre todo el segundo año), son un paseo, apenas tienes que estudiar para hacer un buen examen, los deberes no son nada del otro mundo y tampoco es que haya un curso que exija un mayor grado de dificultad .

El problema es cuando llegas a bachiller con mentalidad de la ESO; al menos ese es el caso de la mayoria de los de nuestra promoción. Al estar en el mismo ambiente, con los mismos compañeros, los mismos profesores , realmente parecia que estábamos en 5º de la ESO. Y esa fue nuestra perdición. Primero de bachillerato fue un curso en el que me di cuenta de que tenía que esforzarme cuando casi lo estaba acabando, por desgracia, ya que la nota de primero y segundo de bachiller traen media para luego poder acceder a una carrera. Aún así no me desanimé, y por muchos exámenes que tuviera, que eran muchos, siempre seguía adelante, intentando estudiar lo que podía y como podía. Y así fue primero de bachiller, un curso en el que mi prioridad fue sobrevivir.

Segundo de bachiller puede ser todo lo malo que uno se pueda imaginar: muchos exámenes, la selectividad (lo que te obliga a terminar antes el curso y ,como consecuencia, tener más exámenes en menos tiempo). Y al pensar en todo esto, es normal que la gente se estrese y se agobie, pues no es un curso nada fácil. Así comenzó el curso, agobiado por la avalancha de exámenes que tenía en noviembre, dos meses después de empezar el curso. Sin embargo, en el segundo trimestre, conseguí pillarle el truco a este curso. No se trata de estudiar todos los días o repasar en un rato lo que has hecho esa misma mañana, sino simplemente hay que saber organizarse el tiempo y comenzar a estudiar un examen exactamente 7 días antes. Así es como he conseguido sacar un decente segundo de bachillerato. Un curso que realmente echaré de menos porque supone el fin de una de las mejores etapas de mi vida, donde he hecho unos amigos geniales y con los que he compartido momentos mágicos durante estos 6 años, y sin duda es lo mejor que me llevo de mi estancia en el IES Laurel de la Reina .
                                                       Santos Jiménez Collado


Cuando entré en el instituto, me sentí mayor; todo era nuevo, dejaba atrás la primaria. Este sentimiento se desvaneció rápidamente al ver dónde me estaba metiendo. En cuanto a estudiar, no me resultó complicado aprobar y, en general, no creo que lo sea. Sólamente tienes que prestar atención y mirarte el temario un poco en tu casa los días anteriores al examen para pasar el curso.

El cambio de ambiente y mentalidad, sin embargo, se dio en tercero de la ESO. Igual por el trato con los profesores que dejaron de estar cuidando de nosotros o igual por el hecho de tener más asignaturas diferentes a primaria, en las que debíamos movernos de aula.

Comenzamos a elegir nuestras asignaturas, entrando más en nuestro ambiente y encontrando ya a nuestras verdaderas amistades. Tenía una sensación de fin de una etapa, puesto que hasta el fin del cuarto año no supimos que iban a poner bachillerato.

Tras ese verano, entramos todos motivados al bachillerato. Una etapa nueva, más libertad, asignaturas y profesores diferentes. Ese año tuvimos un cúmulo de profesores muy heterogéneo: unos muy buenos y otros muy malos. Las cosas se complicaron y ya había que estudiar más para aprobar.

Este año, en comparación con los años anteriores, en materia de salud mental, ha sido una agonía,y toda la presión de estar jugándonos nuestro futuro; ha sido horrible.

En general, no puedo estar descontento con el instituto. Ha sido una etapa difícil, como supongo que pasa en todos los adolescentes. He encontrado en él a mis amigos, que tendré para siempre. También los recuerdos de los profesores, que tendré en mi corazón por todo lo que han hecho por nosotros.


Sin más que decir, así me despido.


                                                            Manuel Gachs 2A



Todos entramos al instituto con un cúmulo de sentimientos; algunos buenos, ya que nos sentíamos mayores, estamos creciendo y comenzamos una nueva etapa de la vida; otros eran malos, precisamente por esa misma razón y por el simple hecho de que empezamos una época dura y difícil, donde tenemos que mirar hacia el futuro.

Una vez que entramos aquí, estas emociones cambian, conocemos a gente nueva, compañeros nuevos y profesores, que algunos nos agradan más que otros pero al final conseguimos adaptarnos a todos.

Terminamos esta etapa felices, pero sabemos que aquí no acaba,que seguimos con el último tirón u con el último esfuerzo el grandioso bachillerato.

Pensábamos que no íbamos a hacer aquí bachillerato pero consiguieron hacer una ampliación del instituto Laurel de la Reina.
Seguimos aquí nuestra eatapa y aquí la terminamos; dejamos en el recuerdo todos estos años y todos estos compañeros, las alegrías, el estrés y las emociones; sin embargo, no todo se queda aquí, ya que nos llevamos a los amigos que hemos hecho por el camino .

                                                         Andrea Gómez Osuna



Muchas veces
me dijeron que el instituto era un mundo totalmente distinto al colegio, y ¡qué razón tenían!. Aún recuerdo con cariño aquel septiembre de 2011 cuando entré por primera vez al instituto. De pronto, me encontré inmersa en un sinfín de nuevos cambios: nuevos profesores, nuevos compañeros, una forma diferente de enseñanza... Recuerdo que entré un poco asustada; no conocía a casi nadie, a excepción de mis compañeros de colegio y un primo que estaba en un curso superior.
Pero la aventura ya había comenzado y no había marcha atrás. Cuando entré por primera vez a mi clase, no me gustó nada, apenas conocía a nadie y había muchos mayores repitiendo que me daban un poco de miedo. Y a esto hay que sumarle el miedo que nos daban a todos los de primero pasar por la rampa donde estaban los grandes. No fue un curso para recordar, pero de él me llevo el hecho de haber conocido a grandes amigos que me han acompañado a lo largo de estos años.


Tras acabar, llegó el segundo curso, y ahora la clase sí que me gustaba. Estábamos muy unidos. Recuerdo como en los intercambios la clase parecía otra, las mochilas y los estuches volaban. También recuerdo aquellas mañanas a primera hora en clase de matemáticas cuando no podíamos dar clase porque nuestra clase tenía goteras. En este curso también estuvieron las olimpiadas matemáticas, a las que me presenté y confirmé mi pasión y admiración por las matemáticas a pesar de no ganar.



Y llegó tercero… y con él un viaje al que no le encontraba sentido en este curso. Se supone que los viajes “grandes” se hacen cuando se acaba una etapa y no a mitad, pero bueno. Este viaje nos dejó a mí y a otros compañeros sin poder ir por cuestiones económicas. Fue un poco duro ver cómo todos mis amigos se iban a Londres y yo me quedaba aquí, pero era más pequeña y ahora lo veo con otros ojos. Cosas como ésta me han hecho valorar las cosas y crecer como persona. En este curso también comenzamos con el temido mundo de la física y química. Por suerte nuestro profesor Juande nos la hacía más amena con sus experimentos, y siguió haciéndolo durante 3 años más.



Y por fin llegó cuarto, el último año que pensaba que iba a pasar en este instituto. Pero no. A mediados de curso, tras muchos esfuerzos de la dirección, consiguieron poner bachiller. Cuarto es un curso que recuerdo con mucho cariño, tanto a nivel personal como académico. En este curso descubrí mi pasión por las ciencias y que en un futuro quería trabajar en algo relacionado con ellas. También estuvo uno de los mejores viajes de mi vida. Fue genial pasar una semana en Italia junto a mis compañeros. Me llevo muy buenos recuerdos del viaje y de las noches que pasabamos en vela jugando a juegos.



Y tras el verano empezó el temido bachiller. Pero el cambio no se notó apenas. Era como una continuación de cuarto, porque continuabamos con muchos de los profesores que habíamos tenido en la ESO. Fue un año difícil a nivel personal, y yo ya empecé a notar la presión de la nota para la carrera que quería hacer.
Pero lo que más se me hizo cuesta arriba fue segundo de bachiller. Aquí sí se notó el gran cambio. Es un año en continua presión por la nota, con demasiadas cosas que estudiar en un tiempo muy reducido y en donde se desea continuamente tirar la toalla. De repente, compaginar la vida social y los estudios se volvió muy difícil. Tienes que estudiar muchísimas cosas, y yo hasta tuve que recurrir al café a pesar de que no me gusta para poder seguir. Y lo peor eran las noches en las que no podía dormir por culpa de ese café y por tener la mente tan saturada.
Pero sin duda una de las peores cosas de estos dos años fue estar en clase con gente que no quería aprender, que solo se dedicaba a hablar y molestar. Por suerte, el año que viene llega la universidad, y espero que la gente esté más centrada.
De este curso también me llevo el recuerdo del maravilloso viaje a Londres donde mis compañeros y yo realizamos un voluntariado en Northwold Primary School. Estar allí me hizo mirar el mundo de otra forma. La solidaridad, la igualdad… todo aquello que se podía respirar en ese colegio y que por desgracia en muchos lugares falta.



Y sin darme cuenta, en un abrir y cerrar de ojos, llegó el fin de bachiller y con él la tan esperada graduación.
Sinceramente estaba deseando acabar y cambiar de aires, pero cuesta desprenderse de estos seis años, y de las maravillosas personas que he conocido a lo largo de ellos.
La mayor gratificación que me llevo es que mi trabajo y mi constancia a lo largo de estos años ha sido recompensado con la matrícula de honor. Porque, a pesar de que muchas veces quise tirar la toalla, no me rendí y seguí adelante. Con todo esto quiero animar a todo aquel que esté leyendo esto a que persiga sus sueños y a que sea constante, porque de esta forma podrá llegar lejos en la vida.



Sé que es difícil mirar hacia atrás y resumir todos estos años en unas cuantas palabras, porque sé que me estoy dejando momentos importantes, pero este instituto me ha hecho crecer como persona y eso es lo que me llevo. Entré siendo una niña inocente, y he salido siendo una mujer madura, que sabe que quiere llegar lejos en esta vida y que no se tiene que rendir ante las adversidades. Y ahora, llegó la hora de poner punto y final a esta bonita etapa y empezar una nueva en la universidad, de la que espero grandes cosas.
                                                                              Noelia Garzón 2º Bach.



Llegó septiembre, el último año para ellos. El primero para mí. El principio, como decía Platón, “es la parte más importante de la obra” y yo iba con mucha ilusión, pero también con mucho miedo, ya lo dijo Stephen King “el momento que da más miedo es justo siempre antes de empezar”.
Durante mucho tiempo había escuchado todos esos comentarios y rumores que hacen que prejuzguemos a personas o situaciones, en este caso al IES Laurel de la Reina: “un instituto de segunda, donde todos los alumnos aprueban, donde solo los que no quieren estudiar, los torpes o los que se portan mal tienen cabida”. Supuestamente, los que escapan a estas etiquetas son alumnos de otro instituto. Nunca había sido capaz de pedir un destino que está tan cerca de mi domicilio por todas las habladurías que circulan por el pueblo. Manuel Rivas decía que “los rumores son como la crecida de un río, no se pueden parar” y así lo entendía yo pero, al mismo tiempo ya se sabe que “los rumores son llevados por hipócritas, difundidos por tontos y aceptados por idiotas”. Y por supuesto yo no me tengo por idiota. Quiso el destino que el llamado “concursillo” me brindara la posibilidad de comprobar durante un curso, en primera persona si todos esos rumores eran ciertos.
Llegó el momento de encaminarme hacia el aula de 2º de bachillerato A, tenía ganas de conocer a mis nuevos alumnos, de comenzar a dar clase. Supongo que yo estaba igual de nerviosa que ellos. Cuando los tuve frente a mí los vi bastante normales. Pero desde luego, no era así, ni mucho menos normales, han sido muy buenos alumnos, educados, cariñosos, dispuestos a aprender, a mejorar, a escuchar siempre, bueno dejémoslo en casi siempre, pues los viernes a última hora también me ha costado lo mío. Al despedirse de mí han destacado mi sonrisa los miércoles a primera hora pero, lo cierto es que las tres horas a la semana que he pasado con ellos estos meses han sido las mejores para mí. Esperaba con ansia el momento de entrar en su clase. “La función de la educación es enseñar a pensar intensa y críticamente. Formar inteligencia y carácter” dijo Martin Luther King. Esa es la meta de la verdadera educación y es lo que yo he pretendido y creo haber conseguido. Todos ellos, en mayor o menor medida, han aprendido a hacer un juicio crítico razonado y argumentado sobre cualquier tema.
En este camino que hemos andado juntos, mis alumnos de segundo de bachillerato me han demostrado que, desde luego de segunda no son. Y gracias a ellos, lo que comenzó siendo un año de prueba se ha convertido, por decisión propia, en un destino definitivo.
                                   Francisca Hidalgo, profesora de Lengua y Literatura.



Los profesores:
"¿Tú te acuerdas cuando...?"