miércoles, 23 de abril de 2014

Nuestro Viaje a: Toledo.

El día 6 de abril, salimos a las ocho de La Zubia con dirección a Toledo; aquí empezaba nuestro viaje de estudios.
Hacia las una de la tarde llegamos a Toledo, y lo primero que hicimos fue ir al hotel a dejar nuestras maletas, para a continuación ir a comernos un bocadillo en la plaza de Zocodover. Después de esto, fuimos al hotel, a recoger las maletas de donde las habíamos dejado, y nos repartieron las habitaciones, repartidas cada tres personas o cada cuatro.


Por la tarde, nos dejaron tiempo libre para pasear por la ciudad, y fuimos a visitar algunos monumentos, del que cabe destacar la visita a la Iglesia donde está el cuadro del Greco, El enterramiento del Conde Orgaz. 


Una vez cenamos en un restaurante, fuimos a una ruta nocturna de la ciudad, acompañados por un guía de la zona. En este paseo, visitamos más a fondo esta histórica ciudad, y pudimos ver múltiples conventos de la antigüedad, la catedral de la ciudad iluminada, el ayuntamiento, y muchos edificios de una arquitectura de estilo Mudéjar, y algunos monumentos más de la Edad Media.


Cuando acabamos el paseo, sobre las doce y media de la noche, fuimos al hotel para descansar, ya que al día siguiente tendríamos que hacer algunas actividades físicas.





                                                                               Hecho por: David Valdivia Muñoz
                                                                                                Sarah Byaz Iglesias





La soledad de América Latina
Discurso de aceptación del Premio Nobel 1982

Gabriel García Márquez




Elena Poniatowska y Gabriel García Márquez www.elfinanciero.com.mx                                                            





Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer
viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una
crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó
que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas
hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua
cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con
cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo.
Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un
espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su
propia imagen.
Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras
novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonios más asombroso de nuestra
realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontables.
Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante
largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos.
En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de
Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática
cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la
emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de
las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron
del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más
tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas
en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este
delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas
en el siglo pasado la misión alemana de estudiar la construcción de un ferrocarril
interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la
condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la
región, sino que se hicieran de oro.
La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El
general Antonio López de Santana, que fue tres veces dictador de México, hizo
enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la
llamada Guerra de los Pasteles. El general García Moreno gobernó al Ecuador
durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su
uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial.
El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que
hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado
un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir
con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina.
El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de
Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un
depósito de esculturas usadas.
Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo
Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa,
y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus
que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de
hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la
leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico
atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y
dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de
corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de
su pueblo. En este lapso ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un
dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de
América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto 20 millones de niños
latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han
nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la
represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos
los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres arrestadas encintas
dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad
de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos
por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto
cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil
perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central,
Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra
proporcional sería de un millón 600 mil muertes violentas en cuatro años.
De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas:
el 10 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y
medio millones de habitantes que se consideraba como el país más civilizado del
continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra
civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El
país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América
latina, tendría una población más numerosa que Noruega.
Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión
literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de la
Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina
cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un
manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual éste
colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la
suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las
criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la
imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los
recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo
de nuestra soledad.
Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no
es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados
en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método
válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la
misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la
vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan
ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de
nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más
desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa
venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si
recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros
300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre
durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que
aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos
mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna.
Aún en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos
imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus
habitantes.
No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre
un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este
lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también
aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si
revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos
haría sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo
a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del
mundo.
América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de
quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una
aspiración occidental.
No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias
entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra
distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la
literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan
difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos
de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo
latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia
y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias
seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de
nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con
el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud,
como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños
del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.
Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es
la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera
las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la
ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera:
cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad
de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva
York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos,
por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han
logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no
sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los
seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.
Un día como el de hoy, mi maestro William Faullkner dijo en este lugar: "Me niego
a admitir el fin del hombre". No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo
si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la
humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora
nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora
que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores
de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía
no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una
nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta
la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad,
y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para
siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.
Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que me haya distinguido con un
premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis
años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio
de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares,

pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con
este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que
en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos
el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar
indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las
veces, la incomprensión y el olvido.
Es por ello apenas natural que me interrogara, allá en ese trasfondo secreto en
donde solemos trasegar con las verdades más esenciales que conforman nuestra
identidad, cuál ha sido el sustento constante de mi obra, qué pudo haber llamado
la atención de una manera tan comprometedora a este tribunal de árbitros tan
severos. Confieso sin falsas modestias que no me ha sido fácil encontrar la razón,
pero quiero creer que ha sido la misma que yo hubiera deseado. Quiero creer,
amigos, que este es, una vez más, un homenaje que se rinde a la poesía. A la
poesía por cuya virtud el inventario abrumador de las naves que numeró en su
Iliada el viejo Homero está visitado por un viento que las empuja a navegar con su
presteza intemporal y alucinada. La poesía que sostiene, en el delgado andamiaje
de los tercetos del Dante, toda la fábrica densa y colosal de la Edad Media. La
poesía que con tan milagrosa totalidad rescata a nuestra América en las Alturas de
Machu Pichu de Pablo Neruda el grande, el más grande, y donde destilan su tristeza
milenaria nuestros mejores sueños sin salida. La poesía, en fin, esa energía secreta
de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y
repite las imágenes en los espejos.
En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los
espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi
devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los
sordos poderes de la muerte. El premio que acabo de recibir lo entiendo, con toda
humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es
por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras
Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la
existencia del hombre: la poesía. Muchas gracias.

http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CDMQFjAA&url=http%3A%2F%2Festaticos.elmundo.es%2Fespeciales%2Fcultura%2Fgabriel-garcia-marquez%2Fpdf%2Fdiscurso_gabriel_garcia_marquez.pdf&ei=IKBXU-6WNo6Y0QWb2YHQCA&usg=AFQjCNEsf5By3mrpyaa6LXeeWfzAtcme1Q&sig2=YAEu_t9qaWmfVqfLbYSAVw&bvm=bv.65177938,d.d2k

VIAJE DE ESTUDIOS [LISBOA]


Viaje de estudios 2014

VISITAS

PUENTE VASCO DA GAMA
En Lisboa, concretamente en Praga pasamos por el punte Puente '' Vasco da Gama '' de 17 kilómetros de distancia que atraviesa el río Tajo de Montijo a Sacavém. Es el río colgante más largo de Europa.
De 2.277,64 m

Ellos lo llaman Puente de Salazar por haber sido mandado construir por el jefe del Estado de Portugal. António de Oliveira Salazar. Tardaron 4 años en construirlo.


PLAZA DEL ROSSIO
La Praca de Don Pedro IV más conocida por su antiguo nombre Rossio es el centro neurálgico de Lisboa desde hace varios siglos. En ella han tenido lugar juicios, espectáculos, festivales, desfiles militares y Autos de fe durante la Inquisición


TORRE DE BELEM

La torre de Belem, situada en la ciudad de Lisboa, capital de Portugal, es obra de Francisco De Arruda y constituye uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura de Manuelina. En el pasado sirvió como centro de recaudación de impuestos para poder entrar a la ciudad.
Su construcción fue iniciada en 1514, bajo el reinado de Manuel I de Portugal (1495-1521), teniendo como arquitecto a Francisco de Arruda. Sus obras quedaron a cargo de Diogo Boitaca, que, en la época, también dirigía las ya adelantadas obras del vecino Monasterio de los Jerónimos de Belem. Las obras finalizaron en 1520.
Se encuentra situada en la desembocadura del río Tajo , en el barrio de Santa María de Belem de esta ciudad al suroeste de Lisboa.








David Molina López 4ºA
Miguel Ángel Marín Urbano 4ºA

Úbeda y Baeza

Llegamos sobre las doce  de la mañana después de un buen rato de autobús y escuchar música mientras observaba el paisaje como iba cambiando  de las montañas a la carretera de la carretera a la ciudad y de la ciudad al pueblo, nada más llegar descansamos un rato en un parque encantador que me traía muy buenos recuerdos de hace unos años con mis amigos, ese día parece tan lejano, pero sin embargo es como si volviera a revivir el pasado.

Y mientras miraba los altos árboles sentada en un banco con mi desayuno-almuerzo mientras charlaba con mis amigos.

Cuando termino el descanso  fue hora de ponerse las pilas y empezar a aprender cosas nuevas, comenzamos por la plaza de La Taza, curioso nombre sí, pero tiene una explicación y es que la fuente tiene forma de taza.

El refrescante sonido del agua de esta fuente me hacía sentir muy bien  y suelo pintoresco era muy hermoso.

Escuchaba la explicación del profesor mientras observaba la antigua carnicería y la oficina de juzgado.

Nos dirigimos directamente al instituto de secundaria donde Antonio Machado daba clase, nos dispusimos a entrar andando nos detuvieron informando que era hora del recreo y no pudimos entrar.

Así que nos dirigimos : 

A la catedral frente a la universidad . Delante de este lugar emblemático se encontraba un arco similar al Arco del Triunfo . Las cosas antiguas siempre me hacen sentir como en el pasado y entonces una sensación invade mi cuerpo de curiosidad , y entonces me pregunto las historias que han ocurrido, las personas que han pisado la misma acera que estaba pisando yo , sus sueños , sus temores...
La continuación de la caminata me hizo volver al mundo real y seguir con el grupo, por el camino encontramos un escudo y una especie de grieta que según decían te concedía un deseo , y después pensé la cantidad de personas que pidieron mil y un deseo algunos se cumplieron y otros no .

De todas formas yo pienso que no puedes esperar a que se cumpla un deseo si no esforzarte en que se haga realidad  por  ti mismo .

Entramos dentro de la catedral y me impresionó la cantidad de arte y cultura que encontramos allí , me fije en el techo en el cual se encontraban dos grandes arañas colgadas como si se fueran a caer en cualquier momento.

Si fijaba mas la vista podía observar a los grandes evangelistas grabados en la cúpula: Toro, hombre, águila y león .

También pude ver que había una reja la cual dijeron que separaba lo terrenal de lo divino y que detrás se hallaba el poema de Antonio Machado, lástima que no nos diera tiempo a verlo.

Salimos al patio y contemplemos un paisaje hermoso decorado con un pozo que seguramente años atrás no era un simple objeto de decoración , el sol le daba una sensación cálida después del frío interior de la catedral. Pasamos por pórticos de madera en un museo donde pude contemplar una gran biblioteca por "gran" no me refiero a que fuera grande si no por el espectacular tamaño de los libros que nos volvían a hacer retroceder al pasado.

Después de eso entremos a la torre subimos a lo más alto después de ciento y pico escalones exahustos miremos el bello paisaje de Baeza  en todo su esplendor y a la bajada fue algo mareante debido a la escalera de caracol.

Para finalizar la visita fuimos al fin a ver el aula de Antonio Machado y el colegio. El aula me hacía,perece ser que como todo en este pueblo, volver al pasado, las mesas y las sillas, la pizarra y las estanterías son tan mágicamente antiguas que despertaban por completo mi curiosidad.

Los profesores nos dieron una charla sobre la vida de Antonio Machado, dentro del aula nosotros escuchábamos tranquilamente. Aunque después en el patio del colegio nos dieron otra charla sobre la historia del colegio, la universidad, y aunque se todos lo detalles que nos explicaron nos lo voy a poner aquí.

Úbeda:
Pusimos rumbo a Úbeda  y llegamos  sobre la hora de comer  así que los profesores nos dejaron en una plaza a almorzar . Junto a mis amigos me puse a comer y desgraciadamente nos tuvimos que poner debajo de un árbol en donde los pájaros hacían sus necesidades y sí , un pajarito posó su gracia en mi , se supone que dicen que eso da buena suerte aunque aún la estoy esperando ...

Ya en el parque pude observar pude observar algo que me llenó de curiosidad y era la separación de grupos , estábamos divididos  en tres grupos y eso me hizo mucha gracia aunque al final nos juntamos todos e hicimos una guerrilla de agua ,aunque nos secamos en menos de un minuto debido al calor .


   

Elena Poniatowska, Premio Cervantes 2014



La escritora Elena Poniatowska recibirá hoy de manos del Rey el Premio Cervantes, el más importante de las letras hispanas. La mexicana se convertirá así en la cuarta mujer que reciba el galardón desde su creación en 1976, y tras María Zambrano, Ana María Matute y Dulce María Loynaz. Poniatowska será, además, la primera que se suba al púlpito para leer su discurso.

La narradora y periodista, de padre francés y madre mexicana y nacida en París en 1932, pone con este premio el broche de oro a una vida dedicada a la escritura con más de 40 libros, entre ensayos, novelas, cuentos y testimonio. Una obra en la que destacan «Hasta no verte Jesús mío» o «La noche de Tlatelolco».

Tradicionalmente, el Rey entrega el Premio Cervantes el 23 de abril,aniversario de la muerte del autor de El Quijote , en una ceremonia solemne que acoge el
Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, la ciudad madrileña donde nació Miguel de Cervantes en 1547.
Dotado con 125.000 euros (cantidad que Elena donará para promover la cultura en México), el premio es el máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos, cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en lengua española.

Fuentes:
Imágen: Google imágenes
Información: www.abc.es
Rubén Alcalde Medina 4ºA

Gabriel García Márquez

 

Fue un escritor,novelista,cuentista,guionista,editor y periodista colombiano. Su obra mas conocida es la novela Cien años de soledad.  En 1982 recibió un premio novel. En 1999 le detectaron cáncer linfático. A principios de julio de 2012, por comentarios de su hermano Jaime, se rumoreó que el escritor padecía de demencia senil, pero un vídeo en que celebra su cumpleaños en marzo de 2012 sirvió para desmentir el rumor.

García Márquez falleció el 17 de abril de 2014 debido a una recaída del cáncer que le fue detectado en 1999.

Este artista a recibido muchos mas premios y homenajes , como por ejemplo:

  • Premio de la Novela ESSO por La mala hora (1961).
  • Doctor honoris causa de la Universidad de colombia en Nueva york (1971).
  • Premio Romulo Gallego por Cien años de soledad (1972).
  • Premio Jorge Dimitrov por la paz (1979) entre otros. 
Algunas críticas dicen que a García Márquez le falta la experiencia adecuada en la arena literaria y que solamente escribe de sus experiencias personales e imaginación. De esta manera, dicen que sus obras no deben ser significativas. En respuesta a esto, García Márquez ha mencionado que él está de acuerdo que a veces su inspiración no viene de libros, sino de la música.

 Casa Museo de Gabriel García Márquez en Aracataca , ciudad donde nació.
Jose Antonio Jiménez Martos , Rodrigo Neceaty Iorga

miércoles, 9 de abril de 2014

Educación inclusiva

"Quiero hacer las mismas cosas que hacen todos los demás.  En primer lugar porque tengo los mismos derechos. Quiero hacer las mismas cosas que hacen todos lo demás , porque esto me supone una necesidad profunda y sentida. Poder hacer las mismas cosas que hacen todos los demás es un derecho, pero también una manera de impulsar el desarrollo social. Quiero hacer las mismas cosas que hacen todos los demás para beneficio de ustedes, para ustedes, para ayudar al crecimiento y la cohesión de nuestro grupo."



Recomendamos que veáis el corto de animación "Cuerdas", de Pedro Solís, ganador del premio Goya 2014

viernes, 4 de abril de 2014

Mi experiencia, mi instituto, mis amigas


Me llamo Anabel. Me encanta el instituto porque, gracias a mis profesores y profesoras, hablo mejor con las presentaciones orales de Sole, y¡ por fin escribo mi correo sin equivocarme! Leo mejor con Mariela porque me quiere y me ayuda. Ginés nos hace ejercicios de relajación. Me encanta la teoría de tecnología y usar las herramientas en el taller: la sierra , el martillo, ... 

 Me gusta hacer los trabajos de madera. Librada me enseña a hablar inglés con mi grupo y en mayo  nos vamos a Londres , ¡qué emoción! Es divertido jugar al baloncesto y hacer ejercicio con Paco Chaves. Miguel Angel me enseña a escribir y me gusta el teatro que hacemos en clase.

Quiero muchos a mis compañeras Victoria ,Tania , Laura Ortega , Eva, Luna, Johana y Marta. Cada día nos saludamos , reímos y aprendemos juntas . Mi día favorito es el de las jornadas. Este año me he vestido de romana porque a 3ºB nos ha tocado Asterix y Obelix. Hemos preparado batidos, zumos , tarta de chocolate y también hemos hecho un teatro. ¡ Qué bien! , hemos ganado el “laurel gastronómico”.

Por último , me encanta el recreo. Víctor me acompaña a la cafetería a comprar el bocadillo de carne en salsa , ¡qué rico! Después hablamos, reí

mos, estamos felices y... ¡volvemos a clase puntuales cuando empieza la música.!

Anabel Romero Moreno 3º ESO-B

La falta de medios en la policía local de Santa Fe



La policía Local de Santa Fe eleva  al sindicato Independiente de la policía Local de Santa Fe la  falta de medios de transporte para el ejercicio de su misión en la vigilancia y seguridad ciudadana.

Dice Jorge A. G. dice estas palabras: ''Yo no puedo trabajar así porque no quiero ver cómo los policías recién llegados al Cuerpo tienen unos medios de transporte obsoletos, anticuados y defectuosos". 
Celia Aragón Valdivia 2ºB 

miércoles, 2 de abril de 2014

2ª etapa del viaje (Mérida)

Día en Mérida (Extremadura):
   

    Al comienzo del día, iremos al hotel a dejar nuestras cosas; una vez hecho eso, iremos a un parque de actividades multiaventura llamado "Natuex Park". En dicho parque haremos actividades variadas, como por ejemplo:

Tirolinas.

Escalada y trepa en árboles.

Juegos Acuáticos.

Tiro con Arco.

Kayaks.

    Esto irá seguido de un picnic en unos merenderos de la zona, y probablemente se realice, también, alguna excursión o paseo por el campo.
Para terminar, iremos al anfiteatro, veremos sus instalaciones, y nos iremos al hotel a cenar y a pasar la noche.

El hotel donde nos hospedamos se llama Acosta Vetonia, y aquí podemos ver una foto de una de las habitaciones en las que descansaremos para recargar las pilas y pasar el siguiente día con energía.


Este es el hotel Acosta Vetonia.








Hecho por : David Valdivia Muñoz 
               Sarah Byaz Iglesias