viernes, 12 de abril de 2013

La Camiseta


 Nuria Barrales Iáñez
    Un día de invierno, una chica llamada Iris se estaba arreglando para salir con su grupo de amigos y con el chico que le gustaba; ella no sabía qué ponerse para estar guapa y no tenía mucha variedad de ropa y decidió ponerse una camiseta normal que en verdad no le agradaba mucho. Fue al cuarto de baño, se peinó, se pintó un poco y lista para salir.


Llegó donde había quedado con sus amigos y allí estaba él, tan guapo y tan conjuntado como siempre, se acercó y saludó a cada uno de los componentes del grupo; va pasando la tarde y van a un gran parque un poco apartado de la ciudad y pasan una tarde agradable. Empieza a atardecer y se levanta un ligero viento que produce sensación de frío. El chico se da cuenta de que la chica está pasando frío, él se acerca y la abraza sin decir nada ni hacer ningún gesto; ella se queda sorprendida y cree que está en el paraíso; ya no siente frío, no siente nada, sólo sabe que está con él. En ese momento, no le importa nada más. Al rato, los demás amigos deciden marcharse ya a casa; todos ellos viven muy cerca de ese parque, pero Iris vive bastante más lejos de ese curioso parque.

   Cuando su amiga pregunta si se va a casa sola, ella responde que sí, pero de repente el chico que le abrazaba hace un rato dice: yo la acompañaré, no quiero que se vaya sola. Ella, sorprendida, le dice que no, que no hace falta, pero él insiste. Todos se despiden y ellos empiezan a caminar en dirección a casa de Iris; el chico le pregunta a la chica que quién le gusta, la chica contesta que nadie y cuando el chico escucha eso, le dice pues a mi me gusta una chica. Iris se sorprende y le pregunta que si la conoce y él le contesta que sí... Ella se queda pensativa y le hace otra pregunta: ¿Está en nuestra clase? Le dice que sí y ella empieza a pensar que puede ser ella la afortunada. De repente, el chico se para, se pone enfrente de ella y la mira a los ojos; le dice que la chica que le gusta es dulce guapa cariñosa y se llama Iris; a ella se le acelera el corazón, no sabe qué hacer ni qué decir pero de repente el chico se anticipa y le da un beso en los labios; le pregunta si ella lo quiere e Iris responde que sí y que siempre le ha gustado.
   Llegan al portal de Iris y se despiden con un tierno beso; ella sube rápidamente las escaleras del portal un poco aturdida, entra en su casa y se va directa a su habitación, no se lo puede creer, se quita la ropa para ponerse el pijama y cuando se la esta quitando ve que el olor de su camiseta huele a él, aquella camiseta tan normal que tenía se ha convertido en su preferida porque con ella ha pasado el mejor momento de su vida.




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