viernes, 16 de junio de 2017

Opiniones desde el Departamento de Filosofía


Celos: ¿Muestra de amor o simple egoísmo?”



¿Quién no ha sentido celos alguna vez?, ya sea por una relación amorosa, por una amistad, o incluso de un familiar; pues nadie, porque en algún momento de tu vida has sentido miedo a ser reemplazado, y he de decir que es lo normal; pero tenemos un problema, y es que tenemos un concepto de los celos diferente a lo que de verdad son. Cuando alguien habla de celos, piensa que es por “el querer” a la otra persona y no querer dejar de ser para él/ella lo que hemos llegado a ser, pero no es así, los celos no son una muestra de amor, ni cariño etc...; son una muestra de lo inseguro que eres, del miedo que tienes a perderlo/a, pero por supuesto de lo egoísta  que eres al no querer que la persona que quieres tanto sea feliz aunque no sea contigo.
 
Por otra parte, los celos se toman como algo bueno, y no se deberían tomar así. Voy a poner un ejemplo de una pareja en la que el chico no quiere que su novia tenga amigos, salga sin él, lleve ropa de una manera porque la mirarán, etc.. ¿Eso es bueno?, porque a mí me parece algo enfermizo y  se trata a la chica como a un objeto, su objeto; además eso que empieza como tontería, en un futuro podría acarrear situaciones peores, como tantas que conocemos.
A parte de ser algo malo para la persona que los recibe, tampoco pienso que le haga nada bueno a quien los siente, porque está amargado/a, sintiéndose aún más inseguro y a veces, incluso llegando a imaginar cosas que no están pasando, porque como ya sabemos, los celos nos pueden volver “locos”.

Lo peor de todo es que los celos son una emoción, y las emociones surgen en nosotros de forma espontánea gracias a diferentes estímulos, por lo tanto, no las podemos suprimir y siempre van a estar ahí, pero sí se pueden manejar de la manera más racional y sensata.

El día que te des cuenta de que son innecesarios, (para ambas partes), e inútiles, porque no solucionan nada, y lo que tenga que ser será, independientemente de que tú quieras o no (supongo que de eso te vas dando cuenta con los años y las experiencias); hasta entonces lo mejor que puedes hacer es no dejarte llevar por ellos y confiar en ti mismo y la otra persona, y recuerda “se dejan de sentir celos cuando te das cuenta de que cada quien está donde quiere estar”.
Angélica Castañeda Lao





TEOLOGÍA NATURAL COMO RAMA DE LA FILOSOFÍA:

Podríamos empezar preguntándonos, ¿qué es la teología filosófica?
La teología, en general, es el estudio o la reflexión acerca de Dios y en ella podemos distinguir dos ramas, a saber, la teología revelada, que se dedica al  estudio de lo que fue revelado por Dios y , por tanto, es dogmática, y la teología natural, rama de la filosofía, en la que nos vamos a centrar. Esta última intenta demostrar racionalmente las verdades de la fe, es una TEOLOGÍA FILOSÓFICA.

¿Se pueden demostrar racionalmente hechos acerca de Dios, por ejemplo su existencia?
 
Unos de los argumentos filosóficos al respecto más conocidos y que a mi personalmente más acertado me parece, es el argumento teleológico ,
en el que se intenta demostrar la imposibilidad de que el universo haya surgido de forma aleatoria, accidental y caótica. Vamos a analizar el siguiente ejemplo que ilustra la tesis sostenida por dicho argumento.:“imagina que sales de tu casa a buscar el periódico. Ahí te encuentras que tu jardín delantero está cubierto de basura. ¿Habrá sido un acto accidental o será que alguien lo hizo a propósito? ¿Qué dicen las pistas? Buscas tus botes de basura, pero están llenos aún; la basura no vino de tu propia casa. ¿El viento pudo haber soplado la basura hasta tu jardín? Es posible, pero tus vecinos no tienen basura en sus casas. Si fue el viento, ¿por qué ningún otro jardín de ninguna otra casa tiene basura también?”
Cuando comparamos nuestro jardín con el universo podemos llegar a dos conclusiones:
      O todo (desde la vida hasta el universo mismo) fue puesto aquí a propósito, o fue un accidente.
El argumento teleológico, y cualquier otro argumento filosófico de los múltiples que se han aportado a lo largo de la historia, no es suficientemente sólido, al igual que tampoco lo son  los argumentos dados en contra de la existencia de Dios.
Para mi, la creencia en la existencia de Dios, hace a la gente más feliz y le da una vida más tranquila. Imagina el entender el propósito de estar aquí, el propósito de las familias, lo que realmente somos y a dónde vamos, aunque no me engaño y se que mi creencia es una cuestión de fe, indemostrable racionalmente. Invito a que la gente que lea esto, se plantee esto.
                                                                        Leonor Ferrer Gómez


Comunicación no verbal

La comunicación no verbal es anterior al lenguaje verbal y por tanto, una parte esencial del sistema de comunicación humano. De hecho el 93% de la comunicación es no verbal.

Esta ha recibido menor atención y estudio científico que la verbal, ya que es un modo de transmisión de información menos estructurado y más difícil de interpretar. Sin embargo, algunos filósofos lo han estudiado y han hecho sus propias conclusiones. Según Charles Darwin todos los humanos tienen, independientemente de sus diferencias culturales, elementos de expresión que les son comunes.

Cuando queremos hablar con alguien lo hacemos por medio de palabras, pero también hacemos uso del lenguaje no verbal. Este abarca muchos campos como  la postura o expresión corporal, los gestos o expresiones faciales, el tono de voz que utilizamos, la ropa que llevamos, el contacto visual o la mirada. Muchas veces no nos damos cuenta de este tipo de lenguaje, debido a que se suele realizar de manera inconsciente, pero es un claro indicador de nuestras emociones. Tiene la finalidad de completar la información que estamos dando y que la otra persona pueda entendernos mejor.

Gracias a este tipo de comunicación no verbal podemos percibir mejor las emociones, las intenciones o incluso el grado de afectividad que presenta cualquier persona hacia nosotros. por ejemplo:


-En general, cuando alguien se lleva las manos a la cara suele ser producto de algún pensamiento negativo como inseguridad o desconfianza.

-levantar la cabeza y proyectar la barbilla hacia delante es un signo que pretende comunicar agresividad y poder.

-Cuando mentimos la mayoría de nosotros hacemos muchos gestos con las manos, respiramos aceleradamente o presentamos cambios en el tono de voz.

-En ciertas situaciones sociales la falta de contacto visual puede interpretarse como nerviosismo o timidez.

-Levantar las cejas es un saludo social que implica ausencia de miedo y agrado.

-Mostrar la palma abierta expresa sinceridad y honestidad, mientras que cerrar el puño muestra lo contrario.

-Cruzar los brazos muestra desacuerdo o rechazo.

 De todas maneras hay que interpretar todas estas señales corporales dentro de un contexto global y con ciertas limitaciones. No podemos sacar conclusiones de un único gesto; alguien podría cruzarse de brazos porque sencillamente tiene frío.

Podemos decir las mismas palabras, pero con un lenguaje no verbal  distinto, y entonces el mensaje puede cambiar totalmente de sentido. Hoy en día con los móviles, aunque podemos comunicarnos con mucha facilidad, solamente escribimos palabras, y estas se pueden interpretar de muchas formas, creando malentendidos. Por eso se crearon los emoticonos, para intentar dotar al mensaje de una expresión que completara el significado, y le diera un sentido concreto. Cuando hablamos con alguien cara a cara podemos percibir su estado de ánimo, si está nervioso, si nos está mintiendo...

En resumen muchas más cosas que solamente con unas palabras.

 Aprender a controlar nuestro lenguaje no verbal puede ser una herramienta muy útil, pero es difícil de conseguir. Debemos empezar por prestarle más atención y ver si nuestro lenguaje no verbal se corresponde con lo que realmente queremos transmitir. Hay gestos que podemos realizar fácilmente, y que muestran una actitud más alegre y abierta, como sonreír, pero hay otros cambios que no podemos controlar y están científicamente comprobados, como el aumento de la pupila cuando vemos a alguien que nos gusta.

Y es que una simple sonrisa puede alegrarnos el día al igual que una mirada puede decir mucho más que cien palabras.

Eva Bautista Herruzo 4A



No hay comentarios:

Publicar un comentario